La Inteligencia Artificial Generativa (IAGen) genera expectativas en el tejido empresarial del Bages, pero su implementación efectiva aún es limitada, especialmente en las pymes. Según el V Informe de Etalentum, aunque el 55% de las pymes tiene una opinión positiva sobre la IA, solo un 9% la ha integrado con procedimientos y formación definidos, cifra que contrasta con el 40% de las grandes empresas que sí lo han hecho.
La brecha de madurez digital es un factor clave, ya que el 80% de las pymes indica que sus equipos tienen un nivel de conocimiento básico o intermedio, limitando el uso experto a un 12% de los profesionales. Además, el 50% de las pymes no utiliza la IA o lo hace de forma puntual.
La seguridad de la información sensible es el principal obstáculo, preocupando al 65% de los consultados. El temor a la pérdida de privacidad de los datos, su uso para entrenar la IA o su exposición a terceros hace que el 46% de las organizaciones prohíba explícitamente el uso de datos sensibles en estas herramientas.
La falta de supervisión humana (47%) y la percepción de un impacto moderado en la productividad (48%) también frenan la adopción. Muchas empresas limitan la IA a tareas mecánicas, evitando áreas donde el criterio experto es indispensable.
La gobernanza de la IA es una asignatura pendiente, con un 39% de empresas que no han formalizado una política de uso. La Dirección General lidera el despliegue en el 43% de los casos, seguida por el departamento de IT (40%).
Según David Boixader, CEO de Etalentum, el reto es de "capital humano y estructura organizativa", no tecnológico. El 56% de las empresas aún no ha creado nuevos roles vinculados a la IA, como especialistas en procesos (20%) o analistas (13%).




