La compañía tiene previsto iniciar las obras el próximo año para esta nueva planta, que se sumará a la sede central existente. Esta instalación estará principalmente enfocada a la fabricación de patatas fritas y snacks, mientras que la planta actual, de 26.000 metros cuadrados, continuará operando con la producción de frutos secos.
Con esta inversión estratégica, Frit Ravich aspira a duplicar su capacidad productiva total antes del final de la década. El diseño del proyecto contempla futuras ampliaciones para poder cuadruplicar la capacidad actual de cara a 2050.
Este ambicioso plan, que incluye una inversión superior a los 115 millones de euros, también contempla la apertura de un nuevo centro de distribución en Madrid. Los trabajos previos de preparación del terreno en Maçanet ya se han llevado a cabo, y actualmente se está definiendo el diseño detallado de la planta y sus fases constructivas.
La ampliación tendrá un impacto relevante en la plantilla, que actualmente supera los 1.200 profesionales. La empresa familiar, fundada en 1963, prevé que los 500 nuevos puestos de trabajo puedan elevar la plantilla total a cerca de 2.000 trabajadores, con el objetivo de alcanzar una facturación de 600 millones de euros.




