La estrategia de transformación energética cuenta con el apoyo del Institut Català de Finances (ICF), que ha concedido un préstamo de 20 millones de euros a través de la línea EcoVerda. Esta aportación cubre aproximadamente el 35% del presupuesto total destinado a las mejoras en las instalaciones de Vila-seca.
Las actuaciones se centran en la disminución del consumo de combustibles fósiles. En la planta de Vila-seca I, se instalará una caldera eléctrica para sustituir los sistemas de calor convencionales. Paralelamente, en Vila-seca II, se implementará un sistema de generación de vapor con biomasa y un mecanismo de recuperación de calor residual.
El proyecto también incluye la optimización del hidrógeno generado durante la fabricación de cloro-sosa. Según las previsiones de la empresa, estas medidas permitirán una reducción del 56% en las emisiones de dióxido de carbono. Además de la financiación pública, la iniciativa ha obtenido una subvención de 14 millones de euros procedente del PERTE de descarbonización industrial.



