Estos datos se desprenden del informe El sector de la moda i la pell a Catalunya, elaborado por Acció, la oficina para la competitividad empresarial de la Generalitat, en colaboración con los clústeres Modacc y Leather Cluster Barcelona. La presentación coincide con la 37ª edición de la 080 Barcelona Fashion, que se celebra en el Port Vell de Barcelona del 14 al 17 de abril.
El estudio revela que 365 marcas concentran el grueso de la facturación, con 14.235 millones de euros en ventas (un 81% del total) y 60.800 trabajadores (un 83% del empleo). Además, 411 empresas productoras aportan 2.392 millones y 9.700 puestos de trabajo, mientras que 177 minoristas generan 933 millones y ocupan 3.100 personas.
Las micro y pequeñas empresas son el motor del sector, representando el 83% de la facturación total y el 86% del empleo. Las startups también muestran un crecimiento notable, con un aumento del 8% en los últimos cuatro años, llegando a las 79 compañías. Dentro del sector, la peletería destaca con 135 empresas y una facturación conjunta de 1.100 millones de euros.
En términos de inversión extranjera, Cataluña se ha posicionado como la quinta región mundial y la tercera de la Unión Europea en los últimos cinco años, captando 124,6 millones de euros entre 2021 y 2025 a través de 19 proyectos. Los principales inversores provienen del Reino Unido (47,8 millones), Dinamarca e Italia (22,4 millones cada uno), Francia (15,8 millones) y los Estados Unidos (4,8 millones). Estas inversiones se han dirigido principalmente a áreas como ventas, marketing, logística y transporte.
Acció identifica tendencias clave como la desglobalización, el impulso de la producción de proximidad, la inflación y el aumento de los costes logísticos. En el ámbito tecnológico, la inteligencia artificial (IA) se considera fundamental para acelerar el diseño y la automatización, mientras que la realidad aumentada y virtual, junto con el Internet de las Cosas (IoT), están transformando la relación con el cliente y la calidad de los procesos industriales.
Para afrontar estos retos, el estudio propone estrategias como la digitalización, el refuerzo del talento industrial y el relevo generacional, así como la promoción de modelos de negocio responsables y circulares. También se subraya la importancia de consolidar Barcelona como un centro híbrido de moda, audiovisual y otros sectores creativos.




