El Govern catalán urge a desbloquear el almacén de CO2 en la costa de Tarragona

La Generalitat pide al gobierno español que agilice el permiso de investigación para el proyecto TarraCO2, clave para la descarbonización industrial.

Imagen genérica de una planta industrial con tuberías y vapor, simbolizando la descarbonización.
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Imagen genérica de una planta industrial con tuberías y vapor, simbolizando la descarbonización.

El Govern de Catalunya ha expresado su preocupación por el retraso en la aprobación del permiso de investigación del proyecto TarraCO2, un almacén de CO2 frente a la costa de Tarragona, considerado estratégico para la descarbonización industrial.

Más de un año después de que la Comisión Europea concediera una subvención de 205 millones de euros al proyecto TarraCO2, impulsado por Repsol y planificado a unos 45 kilómetros de la costa de Tarragona, el Gobierno de España sigue sin otorgar el permiso necesario para evaluar su viabilidad. Esta situación genera inquietud, ya que otras regiones europeas avanzan en infraestructuras similares, esenciales para la descarbonización de sectores industriales con altas emisiones.

"Hay una urgencia para la captura de CO2 y para avanzar en procesos de almacenamiento de CO2 [como TarraCO2], donde estamos totalmente de acuerdo."

un portavoz del Departament d'Empresa i Treball
El Departament d'Empresa i Treball comparte la visión de los sectores industriales, como la química, las cementeras y la siderurgia, que ven un riesgo real de perder esta oportunidad. La importancia de esta infraestructura, que sería la primera de España, se ha acentuado con la asignación de 187 millones de euros a Tarragona en el último Perte de descarbonización, representando cerca del 40% de las ayudas totales.
La inversión de 382 millones de euros de la empresa Cemex en Alcanar para descarbonizar su cementera, con 172 millones de euros provenientes de las ayudas Perte, aumenta la presión para acelerar los proyectos de captura y almacenamiento de CO2. Además, la industria química catalana, especialmente la de Tarragona, es considerada estratégica para la autonomía de la Unión Europea.
La presidencia rotatoria de Catalunya en la European Chemicals Region Network (ECRN), que agrupa a 17 regiones, otorga al Govern una posición clave en el comité de dirección de la Alianza de Productos Químicos Críticos. Esta influencia se quiere aprovechar para asegurar que el polo petroquímico de Tarragona, el más grande del sur de Europa, sea incluido en la lista de centros de producción protegidos.