El 'barco-casa' de Jordi Alba en Pedralbes no encuentra comprador

El exfutbolista no logra vender su mansión de lujo en Barcelona por 20 millones de euros, según fuentes del sector inmobiliario.

Imagen genérica de una villa de lujo con diseño singular en Barcelona.
IA

Imagen genérica de una villa de lujo con diseño singular en Barcelona.

El peculiar 'barco-casa' del exfutbolista Jordi Alba, situado en la exclusiva avenida Pearson de Barcelona, continúa sin encontrar comprador un año después de salir al mercado por 20 millones de euros.

A pesar de su ubicación privilegiada en el barrio de Pedralbes, la propiedad, con un diseño singular que evoca un buque, no convence a los potenciales compradores. Fuentes del sector inmobiliario de lujo señalan que el precio, considerado "totalmente desproporcionado" y "excesivo", junto con un diseño "muy feo" y "hortera" según algunos expertos, son los principales obstáculos para la venta.
La mansión, que cuenta con 2.394 metros cuadrados de parcela y 1.413 construidos, incluye lujos como pista de pádel y campo de fútbol. Inicialmente, se puso a la venta por unos siete millones de euros, pero el exjugador intentó venderla por 25 millones, convirtiéndola en una de las más caras de la ciudad. Un año después, el precio se ha rebajado a 20 millones, pero aún se considera excesivo en comparación con otras propiedades de la misma zona.
El padre de Jordi Alba, Miguel Alba, es quien gestiona la venta y muestra la propiedad a los interesados. Descrito como un vendedor "muy testarudo" y "cabezón", parece no estar dispuesto a rebajar más el precio, lo que dificulta aún más la operación. La inmobiliaria Carolina Martí se encarga de la gestión, pero ha evitado hacer declaraciones sobre el precio o las condiciones de venta.
La propiedad se encuentra en una zona exclusiva de Barcelona, donde también residen otras figuras destacadas como la presidenta de Coca-Cola Europacific Partners, Sol Daurella, y otros exfutbolistas como Marc-André Ter Stegen y Pep Guardiola. Aunque la zona destaca por su tranquilidad, seguridad y vistas, el diseño particular del 'barco-casa' parece ser el principal inconveniente para los compradores con un alto poder adquisitivo.