La salud mental se ha consolidado como uno de los principales retos para el sector asegurador. Así lo ha subrayado Julián Nuño, director general de Estrategia, Transformación y Tecnología de DKV Seguros, durante una intervención centrada en el cuidado de las personas y la innovación sanitaria. Nuño afirmó rotundamente que las compañías de seguros "deberían asumir una mayor responsabilidad" ante el incremento de problemas de salud mental, especialmente entre los jóvenes.
La pandemia marcó un punto de inflexión, rompiendo tabúes y reduciendo el miedo a pedir ayuda. Según datos expuestos, aproximadamente dos de cada diez personas han sufrido depresión, ansiedad o bajas relacionadas con estos trastornos durante el último año, con un crecimiento del 86% en los últimos seis años. Ante esta situación, Nuño abogó por una combinación de recursos digitales y presenciales, y enfatizó la importancia de "normalizar la atención a la salud mental y dejar de estigmatizarla".
Esta visión se enmarca en la estrategia de DKV denominada "salud fácil", que busca una atención sin fricciones, comprensible, accesible y personalizada. Nuño destacó la necesidad de extender el cuidado más allá de la asistencia, incorporando la prevención en todas las etapas vitales. La inteligencia artificial se presenta como una herramienta clave para reducir la burocracia, anticipar necesidades y avanzar hacia una medicina más personalizada.
El directivo también puso énfasis en la necesidad de que la tecnología sea accesible para todos los colectivos, rechazando la idea de que la edad avanzada implique una falta de capacidades digitales. Recordó que en DKV hay más clientes mayores de 50 años que utilizan herramientas digitales que menores de 35, si bien defendió el diseño inclusivo y el acompañamiento humano.
El envejecimiento poblacional plantea un desafío económico significativo, con un aumento de la cronicidad y la dependencia que presionarán el sistema sanitario. Además, se observa un cambio en el uso de los seguros, pasando de contratarlos "por si acaso" a utilizarlos activamente. Nuño concluyó que la respuesta a estos retos pasa por la prevención, la atención temprana, la telemedicina y modelos híbridos que mejoren la calidad de vida y gestionen los costes.




