Convertir una idea surgida en el laboratorio en un nuevo tratamiento, tecnología médica o herramienta clínica es un proceso complejo que implica a numerosos actores, recursos y decisiones estratégicas. Una buena idea científica es solo el primer paso, según Pablo Estañol, gestor de proyectos de innovación del IDIBELL y coordinador del proyecto europeo XarSMART.
En una entrevista reciente en el programa Via 15, Estañol explicó la labor de XarSMART, que actúa como puente para facilitar la transferencia de conocimiento entre el mundo académico y el industrial. La conversación ofreció una reflexión sobre los elementos necesarios para que un proyecto de investigación se convierta en una innovación con impacto real en la salud.
A partir de su experiencia, se destacan cinco ideas clave para los equipos investigadores: pensar en la transferencia desde el primer momento, ya que el desarrollo comienza antes de que la tecnología esté madura; la innovación es un trabajo en equipo que requiere la coordinación de perfiles diversos (transferencia, propiedad intelectual, empresas, inversores, hospitales, instituciones públicas); y la búsqueda de financiación es continua, pasando de los recursos públicos iniciales a la inversión privada cuando la tecnología madura.
Además, es importante saber detener un proyecto cuando las evidencias científicas demuestran que los resultados no son lo suficientemente sólidos o la tecnología no cumple expectativas, ya que la investigación implica incertidumbre. Finalmente, es necesario fomentar una cultura de innovación dentro de los centros de investigación, integrando la transferencia de conocimiento como una parte natural del proceso investigador.
La oficina de Innovación del IDIBELL acompaña a los grupos de investigación en todas las etapas, facilitando conexiones para evolucionar resultados científicos hacia aplicaciones reales. Proyectos como XarSMART refuerzan esta misión. La iniciativa Premios de Innovación en Salud VTSO-XarSMART ya ha destinado más de 100.000 euros a proyectos de investigación en salud de instituciones públicas catalanas, conectando investigación y otros sectores. La convocatoria 2026 está abierta.
El IDIBELL, un centro de investigación creado en 2004 especializado en cáncer, neurociencia, medicina traslacional y regenerativa, cuenta con más de 1.500 profesionales y 73 grupos de investigación. Está participado por el Hospital Universitario de Bellvitge, el Hospital de Viladecans, el Institut Català d’Oncologia, la Universitat de Barcelona y el Ajuntament de L’Hospitalet de Llobregat.
En los tres primeros años de XarSMART, se ha impulsado la creación de cuatro empresas basadas en tecnologías de instituciones públicas, incluyendo soluciones digitales para pacientes con ictus y nuevos desarrollos en medicina regenerativa, neurología y enfermedades inflamatorias (Myosafe, Irundit, Ardea Biotech y AIMS Medical). El desarrollo completo de una tecnología biomédica puede superar la década.
El mensaje final es que una buena ciencia no es suficiente; se requiere una estrategia de innovación desde el principio, alianzas y el apoyo adecuado para transformar el conocimiento de laboratorio en beneficios reales para la sociedad. La proximidad entre investigación básica, clínica y hospitales en el IDIBELL crea un ecosistema idóneo, que se verá amplificado con el arranque de la Aceleradora biomédica GreenVia promovida con FONAVI.




