Un equipo liderado por investigadores del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) ha logrado un avance significativo en la lucha contra la ceguera. Han creado compuestos moleculares, denominados prosthe6, capaces de imitar la función de las células fotorreceptoras de la retina, dañadas por patologías como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o la retinitis pigmentaria (RP). Estas enfermedades afectan aproximadamente a 200 millones de personas en todo el mundo. La investigación podría iniciar ensayos clínicos en humanos en un plazo de cuatro años.
Los experimentos realizados con ratones ciegos debido a la degeneración de la retina han demostrado la eficacia del tratamiento basado en la fotofarmacología, que utiliza fármacos activados por la luz. Según explica Rosalba Sortino, biotecnóloga coautora del estudio, los ratones tratados recuperaron la capacidad de percibir la luz y volvieron a su comportamiento habitual, prefiriendo estar en zonas oscuras. Además, se ha logrado restaurar la agudeza visual en larvas de pez cebra, que ahora pueden detectar patrones de movimiento.
El tratamiento se basa en la aplicación de un colirio, un método poco invasivo y económico para los sistemas sanitarios. Los compuestos moleculares actúan sobre las neuronas bipolares ON, células clave de la retina que reciben señales de los fotorreceptores. Al restaurar el flujo de señales al inicio del circuito neuronal, se recupera la visión a pesar de la pérdida de los fotorreceptores.
Esta investigación, que ha durado 12 años, ha contado con la colaboración de instituciones como la Universitat d’Alcalá (UAH), el IQAC-CSIC, la Universitat de Barcelona (UB), el IRYCIS, la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y la Fundació Eduard Soler. Los resultados son considerados "disruptivos" y muy prometedores para el futuro tratamiento de la ceguera.




