En total, se formalizaron 10.389 adquisiciones, lo que representa un incremento del 6,4% respecto al mes anterior y un 5,7% en comparación con el mismo período del año anterior. Este impulso se debe principalmente al aumento de la compraventa de inmuebles nuevos, que creció un 17,5% interanual, alcanzando las 2.177 unidades.
El incremento en la venta de viviendas nuevas se observó en todas las demarcaciones catalanas, con la excepción de Tarragona. Por el contrario, las viviendas de segunda mano experimentaron un repunte más modesto, alrededor del 3%. Cabe destacar también las 617 compraventas de viviendas protegidas, una cifra que supone casi un 30% más que el año pasado y el nivel más alto desde 2019.
La mayoría de las transacciones, aproximadamente ocho de cada diez, correspondieron a viviendas usadas, con 8.212 unidades vendidas. Estas aumentaron un 3% anual y un 10% respecto al mes de enero. Las viviendas nuevas, con 2.177 unidades, contribuyeron significativamente a la cifra total, a pesar de un ligero descenso del 5% respecto a enero, un mes con más días.
La tendencia alcista se reflejó en la mayoría de las demarcaciones. En Barcelona, se vendieron 6.875 pisos y casas, la cifra más alta desde 2007. Girona también registró un récord en 19 años, con 1.415 inmuebles vendidos. De manera similar, Lleida alcanzó su máximo para un mes de febrero desde 2007, con 645 adquisiciones. La única excepción fue Tarragona, que experimentó una caída del 11% interanual, aunque registró la segunda cifra más alta en dos décadas.




