Cataluña invertirá 3.090 millones en regadíos hasta 2040

El plan actuará sobre 181.000 hectáreas, priorizando renovables y digitalización.

Imagen genérica de un sistema de regadío en un campo.
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Imagen genérica de un sistema de regadío en un campo.

La Generalitat ha presentado una estrategia de inversiones en regadíos para 2025-2040, con 3.090 millones de euros para mejorar 181.000 hectáreas, especialmente en la provincia de Lleida.

La Generalitat ha presentado este viernes en Lleida su Estrategia de inversiones en regadíos 2025-2040. Este plan prevé una inversión de 3.090 millones de euros para actuar sobre 181.000 hectáreas, de las cuales casi la mitad se encuentran en la provincia de Lleida. Los consellers de Agricultura, Òscar Ordeig, y de Presidencia, Albert Dalmau, han detallado el documento, que pone énfasis en la modernización de los sistemas de riego como herramienta para el reequilibrio territorial y la competitividad del sector agroalimentario.
La estrategia, elaborada por la Dirección General de Regadíos y Espacios Agrarios con la colaboración de Infraestructures.cat, da continuidad al Plan de Regadíos 2008-2020 pero con novedades significativas. El conseller Ordeig ha destacado que el Govern "cumple, hace los deberes, acelera proyectos históricos y obras pendientes" y afronta los retos futuros con una estrategia ambiciosa que recoge las demandas de los regantes. Se ha subrayado el desbloqueo de actuaciones como el impulso al sistema Segarra-Garrigues y la presa de l'Albagés, así como el regadío de la Conca de Tremp.
Según el responsable de Agricultura, las actuaciones en esta materia demuestran que las infraestructuras de regadío son una herramienta de desarrollo económico y social, y a la vez de reequilibrio territorial. El plan responde a las necesidades del sector, materializando demandas históricas de los regantes para garantizar el arraigo generacional y la sostenibilidad del modelo agroalimentario catalán.
Una de las principales diferencias respecto a la planificación anterior es que todos los nuevos proyectos funcionarán con energías renovables. Los desarrollos incluirán instalaciones fotovoltaicas para reducir costes energéticos y avanzar hacia un modelo más sostenible. La digitalización de los sistemas de regadío es otro aspecto destacado, con la incorporación de tecnologías para monitorizar y gestionar el riego a partir de datos en tiempo real, optimizando el uso del agua.
La nueva estrategia también apuesta por la incorporación de recursos hídricos no convencionales, como las aguas regeneradas, para incrementar la resiliencia ante el cambio climático y abastecer a nuevas comunidades de regantes con riego de apoyo. Además, se incorporan tres nuevas zonas vitivinícolas al plan: el Penedès, la Conca de Barberà y el Priorat, que requieren soluciones específicas de riego de apoyo.
El esfuerzo inversor para 2025 será un 167,7% superior a la media anual del periodo 2013-2023. El presupuesto para 2024 asciende a 103,85 millones de euros y para 2025 alcanza los 143,22 millones, un incremento del 37,9% en un año. Esta apuesta presupuestaria refuerza la gestión del agua y la competitividad del sector agrario como prioridades estratégicas.
La primera fase de la estrategia (hasta 2032) se centra en la modernización y ampliación de regadíos existentes, incluyendo actuaciones en los Canales de Urgell, el Segarra-Garrigues, y la continuación del Xerta-Sénia. La segunda fase (2033-2040) incluye el Plan Integral de Gestión del Delta del Ebro y nuevos regadíos en la Conca de Barberà.
La distribución territorial prevé una inversión de más de 120 millones de euros en el Alt Pirineu i Aran para beneficiar 5.000 hectáreas. En la zona de Lleida (Segrià, Noguera, Urgell, Pla d'Urgell, Segarra y Garrigues), la inversión prevista es de casi 1.440 millones de euros para 115.000 hectáreas, con el objetivo de modernizar regadíos a presión e incorporar la telegestión.