Barcelona amplía su red de conexiones directas con Asia

El aeropuerto consolida su conectividad intercontinental con nuevas rutas y frecuencias hacia importantes centros económicos asiáticos.

Imagen genérica de un interior de aeropuerto con aviones en la pista.
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Imagen genérica de un interior de aeropuerto con aviones en la pista.

El aeropuerto de Barcelona ha alcanzado la red de conexiones directas con Asia más extensa de su historia, según destaca el Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas de Barcelona (CDRA).

El CDRA, formado por la Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona, la Cámara de Comercio de Barcelona y AENA, trabaja para reforzar la conectividad con el continente asiático, considerado una región estratégica para el nuevo plan 2026-2030. Los vuelos directos a Pekín, Shanghái, Shenzhen, Hong Kong, Singapur y Seúl consolidan los vínculos con centros económicos, tecnológicos y logísticos clave.
El comité estima una demanda potencial anual de más de 1,8 millones de pasajeros entre Barcelona y diversos mercados asiáticos. Esta expansión, fruto de la colaboración con compañías aéreas y agentes del sector, posiciona Barcelona entre los aeropuertos europeos con mayor oferta de conexiones directas con Asia, facilitando el transporte de pasajeros y mercancías.
La compañía Air China ofrece catorce vuelos semanales a Pekín y siete a Shanghái durante los meses de verano. Singapore Airlines opera cinco vuelos semanales a Singapur. En cuanto a la conexión con Corea del Sur, los vuelos a Seúl se integrarán progresivamente bajo la marca Korean Air tras la fusión con Asiana Airlines, con la intención de aumentar frecuencias.
El plan estratégico del CDRA identifica Asia como un mercado prioritario para el crecimiento de la conectividad internacional, impulsado por su desarrollo económico, el aumento de los flujos comerciales y los viajes de negocios y turismo. Estas rutas son clave para la competitividad de Cataluña, la internacionalización de empresas y la atracción de inversiones.
Además del transporte de pasajeros, las nuevas conexiones aéreas son determinantes para el transporte de mercancías de alto valor, especialmente en sectores como la industria farmacéutica, la tecnología, la moda y los productos frescos. Los estudios del CDRA calculan que todavía existe un potencial de más de 1,8 millones de pasajeros anuales sin conexión directa, además del crecimiento de las rutas existentes.