Después de 17 meses de operación continuada desde la última recarga en el otoño de 2024, la planta ha comenzado los trabajos planificados. Esta parada técnica implica la sustitución de 60 elementos combustibles, que representan más de un tercio del núcleo del reactor.
Durante este periodo, se ejecutarán aproximadamente 11.000 órdenes de trabajo, de las cuales más del 90% corresponden a inspecciones y mantenimiento preventivo. Además, se llevarán a cabo mejoras significativas en la instalación, incluyendo 21 modificaciones de diseño físicas y 7 actualizaciones de software en diversos sistemas de la central.
Entre los proyectos más destacados de esta recarga se encuentra la sustitución del motor de la bomba de refrigerante del reactor 'B', la revisión de los sellos de la bomba 'C', y la limpieza del circuito secundario de los generadores de vapor. También se realizarán inspecciones con perfilometría láser de los manguitos térmicos de la tapa del vaso del reactor y una inspección visual remota del exterior de la tapa.
Una actividad crucial que se llevará a cabo es la prueba del sistema de rociado de la contención, un procedimiento que se realiza cada 10 años, siguiendo la experiencia operativa internacional y las especificaciones técnicas de funcionamiento de la planta.
La coordinación de todas estas tareas requiere una planificación exhaustiva, que se inicia con meses de antelación e involucra a todas las unidades organizativas. La formación del personal adicional, con más de 1.800 asistencias a cursos, es fundamental para garantizar la seguridad y la eficiencia de los trabajos.




