Un tercio de las pymes canarias cerró el año pasado con pérdidas

La presidenta de la patronal estatal de pymes alerta sobre la incertidumbre y los desafíos regulatorios que enfrentan las pequeñas y medianas empresas en el archipiélago.

Imagen genérica de monedas y un gráfico, representando las dificultades económicas de las pymes.
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Imagen genérica de monedas y un gráfico, representando las dificultades económicas de las pymes.

La presidenta de la patronal estatal de pymes ha advertido que un tercio de las pequeñas y medianas empresas en Canarias cerraron el año pasado con pérdidas, destacando la incertidumbre y los desafíos regulatorios que enfrentan.

El tejido empresarial de Canarias está compuesto en un 99% por pymes y micropymes, un sector que, según la presidenta de la patronal estatal, se enfrenta a un escenario lleno de incertidumbre. A pesar de su relevancia, estas empresas a menudo se sienten olvidadas en las políticas públicas, lo que genera preocupación en el sector.

"Constituimos el 99% del tejido empresarial español, generamos el 70% del PIB y el 70% del empleo. Contestando a su pregunta, la respuesta es no. Somos las grandes olvidadas de las políticas públicas y no entendemos la razón siendo la columna vertebral de la economía."

la presidenta de la patronal
El entorno regulatorio actual impone costes fiscales y laborales cada vez más exigentes, lo que dificulta el cumplimiento para las pequeñas empresas, especialmente las microempresas con menos de diez empleados. La hiperregulación obliga a estas empresas a asumir sobrecostes, ya sea creando departamentos de administración o externalizando servicios, algo que no siempre es viable para negocios pequeños como un bar o un taller.
El incremento de los costes laborales también representa un impacto significativo. La OCDE ha señalado que en España, el trabajo genera más ingresos fiscales que el consumo, situando al país entre los diez de la OCDE con los costes laborales más altos, con aproximadamente un 40% destinado a impuestos. Esta situación desincentiva la contratación y el interés por trabajar.
Otro problema grave es el absentismo laboral, que ha crecido exponencialmente en los últimos años, con Canarias destacando en este fenómeno. Este coste, que ascendió a 33.000 millones de euros en 2025, es el segundo más importante para las arcas públicas después de las pensiones. La gestión de las bajas y las largas listas de espera para pruebas diagnósticas contribuyen a este problema, afectando tanto a las empresas como a la recuperación de los trabajadores.
La presidenta también mencionó el aumento de las bajas por salud mental, especialmente entre los menores de 35 años, como un factor preocupante. Respecto a la reducción de la jornada laboral, la patronal no se opone a las 37,5 horas semanales, pero sí a que sea una imposición gubernamental en lugar de un consenso en la negociación colectiva, destacando el modelo de diálogo social de Canarias como ejemplo a seguir.
A pesar de haber superado la pandemia, el número de microempresas operativas en España es 25.000 menos que antes de la crisis sanitaria. Un estudio del Banco de España revela que aproximadamente un tercio de las pymes registraron pérdidas el año pasado, lo que indica que estas empresas ya no tienen mucha capacidad para absorber nuevos aumentos de costes, especialmente las microempresas, que desempeñan una función crucial de cohesión territorial.