El TMT busca alternativas a Hawái y Canarias puja por el proyecto

El Congreso de EE.UU. da un respiro al proyecto, mientras se exploran ubicaciones en la isla del Pacífico y se considera el Roque de Los Muchachos.

Imagen genérica de un gran telescopio astronómico bajo un cielo estrellado.
IA

Imagen genérica de un gran telescopio astronómico bajo un cielo estrellado.

El proyecto del Telescopio de Treinta Metros (TMT) explora ubicaciones alternativas en Hawái y mantiene negociaciones con Canarias, mientras el Congreso de EE.UU. pospone una decisión clave sobre su financiación.

El consorcio internacional detrás del ambicioso proyecto del Telescopio de Treinta Metros (TMT) no descarta la isla del Pacífico de Hawái como ubicación principal, a pesar de la oposición nativa. Paralelamente, continúan las negociaciones para atraer el gigante astronómico al Roque de Los Muchachos en Canarias, una opción que cuenta con el apoyo de España y potencialmente de Europa.
La presión ejercida por las instituciones canarias y europeas es un factor más en la intensa competencia global por albergar esta infraestructura científica de vanguardia. Los promotores del TMT, también conocidos como TIO (Thirty Meters Telescope International Observatory), están abiertos a fórmulas que les permitan instalar el telescopio en una isla del Pacífico, incluso si eso implica ajustar sus pretensiones iniciales. Además, buscan revertir la decisión de Estados Unidos de recortar el presupuesto destinado al proyecto.
Recientemente, el Congreso de Estados Unidos ha ofrecido un respiro al proyecto. A pesar de que la Fundación Nacional de Ciencias (NSF) lo había descartado previamente, una ley de asignaciones aprobada en marzo exige que la NSF avance ambos proyectos a la revisión final del diseño, aunque sin comprometer financiación adicional por el momento.
En Hawái, los promotores buscan emplazamientos alternativos para mitigar la oposición liderada por el colectivo nativo Kū Kia’i Mauna (Guardianes de la Montaña). La propuesta sugiere utilizar ubicaciones de telescopios fuera de servicio para minimizar el impacto ambiental. El director del proyecto, Fengchuan Liu, ha señalado el antiguo Observatorio Submilimétrico de Caltech (CSO) como un posible lugar, aunque esto implicaría desafíos logísticos y una huella ambiental menor pero una superficie ocupada significativamente mayor que la del CSO.
La oposición de la población nativa Kanaka Maoli y los defensores de Mauna Kea es firme. Consideran que el TMT es incompatible con sus principios y que su presencia profana un lugar sagrado. La situación se complica por la expiración del permiso de construcción y la oposición de la Sociedad Astronómica Canadiense si los nativos hawaianos no apoyan el proyecto.