La iniciativa, impulsada por la corporación insular, busca corregir el desgaste visual de las zonas industriales y urbanas de la isla, inyectando capital directo en las cuentas de autónomos y pequeños empresarios. La partida presupuestaria inicial es de 165.000 euros, con una cláusula de ampliación de hasta 200.000 euros adicionales, situando el techo máximo de inversión pública en 365.000 euros.
El consejero de Industria del Cabildo, Manuel Fernández, detalló que el gobierno insular asumirá el 100% de los gastos elegibles, con un límite máximo de 10.000 euros por solicitante. Se introduce el pago anticipado de la totalidad de la subvención concedida para evitar trabas burocráticas y no obligar a los beneficiarios a comprometer su liquidez.
Los potenciales beneficiarios incluyen trabajadores autónomos dados de alta en sectores industriales o artesanales, pequeñas y medianas empresas (pymes), cooperativas de producción y transformación de bienes, y empresas de hasta 500 trabajadores. La convocatoria abarca tanto industrias tradicionales en polígonos como negocios artesanales o de industria urbana.
Las subvenciones se destinarán a la renovación completa de la rotulación y cartelería exterior, la reforma, pintura y acondicionamiento general de las fachadas exteriores, así como a los gastos técnicos derivados de los proyectos de diseño, aparejadores o licencias necesarias.
“"La meta prioritaria del equipo de gobierno era rescatar al área de Industria de un rol secundario dentro de la organigrama insular para dotarla de una estructura independiente, presupuesto propio y herramientas de utilidad real para el empresariado tinerfeño."
Manuel Fernández destacó el valor estratégico de estas medidas, cumpliendo compromisos adquiridos con el sector industrial. El objetivo final es dotar a los polígonos locales de un entorno moderno y visualmente atractivo que sirva de imán para la llegada de capital exterior.




