Fundada en 1925, Talleres Quintana ha recorrido más de cien años de evolución industrial. Inicialmente centrada en el mantenimiento de flotas de camiones para la correspondencia en Tenerife, la compañía ha diversificado sus servicios hasta convertirse en una referencia en el mantenimiento y reparación industrial, con especialización en los sectores naval e industrial.
Nicolás Quintana, gerente y cuarta generación al frente, explica que la empresa opera sobre tres pilares fundamentales: soldadura, mecánica y mecanizado. "En cada una de esas unidades tenemos distintos equipos de trabajo que nos permiten combinar los servicios que más necesita tanto la industria general como el sector específicamente de la reparación", detalla, subrayando cómo esta estructura facilita respuestas adaptadas a las demandas de los clientes.
La versatilidad de Talleres Quintana les permite abordar proyectos inusuales, incluso vinculados a la investigación o la decoración. "Trabajamos con muchos artistas, diseñadores… Al final tenemos un equipo y una maquinaria muy versátiles, que nos permiten afrontar muchísimos proyectos, aunque no sean los que normalmente se nos encasillan", afirma Quintana, destacando la capacidad de la empresa para ir más allá de sus encargos habituales.
La evolución tecnológica ha sido clave, pasando de maquinaria impulsada por grandes motores de gasolina a sistemas eléctricos modernos. "Hoy hablamos de máquinas que simplemente se conectan a un enchufe y funcionan con corriente eléctrica", señala el gerente. A pesar de las mejoras, los proyectos que más atraen a la empresa son aquellos que suponen un desafío y la sacan de su "zona de confort", consolidando los proyectos complejos como una de sus señas de identidad.
La colaboración con Proexca ha sido fundamental para la expansión exterior de Talleres Quintana, facilitando el acceso a ferias, clientes y al mercado europeo. De cara al futuro, la empresa planea seguir una estrategia de mejora e inversión, adaptándose a la cambiante situación del mercado.




