Nuevos sistemas obligatorios en coches en Canarias desde 2026

La normativa europea GRS2 exigirá a partir de julio de 2026 sistemas ADAS para detectar distracciones y proteger a peatones y ciclistas.

Imagen genérica de un patinete eléctrico en una acera.
IA

Imagen genérica de un patinete eléctrico en una acera.

A partir del próximo 6 de julio de 2026, todos los vehículos nuevos matriculados en Canarias deberán incorporar dos sistemas de seguridad avanzados para reducir accidentes.

La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda a los conductores canarios la inminente entrada en vigor de una nueva normativa europea que obligará a los vehículos a incorporar tecnologías de asistencia a la conducción (ADAS). Estos sistemas buscan disminuir los siniestros viales causados por distracciones y mejorar la protección de usuarios vulnerables como peatones y ciclistas.
La medida, que forma parte de la regulación europea GRS2 (General Road Safety 2), se aplicará a todos los coches que se matriculen por primera vez a partir del 6 de julio de 2026. Hasta ahora, estos sistemas eran necesarios para la homologación de nuevos modelos, pero la nueva fecha amplía la obligatoriedad a toda la gama de vehículos nuevos.
Los dos nuevos sistemas obligatorios son el Sistema de detección de distracciones y somnolencia (DDR-ADR), que analiza la atención del conductor mediante cámaras y sensores para alertar de cansancio o distracción, y el Frenado automático para peatones y ciclistas (AEB-PCD), capaz de activar el freno si detecta un riesgo de atropello y el conductor no reacciona.
Según datos de la DGT, la distracción estuvo presente en el 24% de los siniestros mortales en vías interurbanas en España. Las estimaciones europeas sugieren que el sistema de frenado automático podría reducir hasta un 30% los atropellos a peatones y un 45% los accidentes con ciclistas.
Estos sistemas ADAS se suman a otras tecnologías ya obligatorias en los vehículos nuevos, como el asistente de mantenimiento de carril, el control de presión de neumáticos, el asistente inteligente de velocidad, el detector de somnolencia, el frenado automático de emergencia y el registrador de datos de accidentes. El objetivo de la Unión Europea es reducir las víctimas en carretera mediante la tecnología, minimizando los errores humanos sin sustituir la labor del conductor.