El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, anunció este jueves el comienzo de los trabajos de exploración geotérmica en la isla. Estos sondeos, que se realizarán en Telde, buscan identificar bolsas de calor subterráneas que puedan ser aprovechadas para la generación de energía eléctrica.
La empresa público-privada Gran Canaria Geotermia SL está ultimando los pliegos para licitar la ejecución de estas perforaciones. Se requerirá maquinaria especializada, no disponible actualmente en Canarias ni en el resto de España, para alcanzar profundidades de entre 2.600 y 2.700 metros.
Los estudios preliminares han determinado que la zona con mayor potencial se encuentra en el territorio teldense de la cuadrícula minera del sureste, que abarca suelos de Telde, Valsequillo, Ingenio y Agüimes. Esta área ha sido seleccionada por su alta probabilidad de contener bolsas de calor de alta entalpía.
La ubicación elegida cuenta con accesos viales y Gran Canaria Geotermia ha asegurado los acuerdos necesarios para el suministro de agua. El Instituto Geológico y Minero de España (IGME) y el Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan) han colaborado en la selección de esta zona estratégica.
Gran Canaria Geotermia SL es una iniciativa público-privada liderada por el Consejo Insular de la Energía, con la participación de la empresa británica Dando Drilling International y las firmas canarias Canary Islands Base (grupo Satocan) y Ayagaures Medio Ambiente (grupo Pérez Moreno).
El proyecto contempla un coste estimado de 30 millones de euros para los tres sondeos previstos, de los cuales la mitad serán financiados por el Instituto para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE). Estos sondeos determinarán la viabilidad y el potencial de los recursos geotérmicos en los 36 kilómetros cuadrados de la cuadrícula minera concedida.
El objetivo final es establecer una central geotérmica que aproveche estos recursos. La energía geotérmica es una fuente renovable que opera de forma continua, las 24 horas del día, los 365 días del año, sin emisiones de gases de efecto invernadero, y con capacidad de ajustar su producción a la demanda del sistema eléctrico insular.




