Una investigación de la Policía Nacional ha destapado una presunta trama de estafa en clínicas de tratamientos estéticos y depilación láser, con un saldo de 172 personas afectadas en las islas de Tenerife y Gran Canaria. Las autoridades han imputado al administrador único de la empresa y a la directora general, además de identificar a otras tres personas presuntamente implicadas.
La investigación se inició tras la denuncia de una clienta en Las Palmas de Gran Canaria que había contratado varios tratamientos en una clínica que cerró abruptamente. A esta reclamación se sumaron numerosas quejas de otros usuarios, revelando un patrón común en el archipiélago.
Las pesquisas policiales confirmaron que los responsables de la compañía continuaron ofreciendo y cobrando tratamientos de belleza y depilación láser, a pesar de ser conscientes de la precaria situación económica de la empresa y de su incapacidad para prestar los servicios contratados.
La empresa acumulaba impagos de alquileres y salarios mientras seguía captando nuevos clientes y generando ingresos. Como resultado, numerosos usuarios pagaron por adelantado o financiaron tratamientos que nunca recibieron, con al menos 40 afectados sin haber podido disfrutar de ninguna sesión.
La causa ha sido remitida a la Audiencia Nacional debido al elevado número de perjudicados, la existencia de múltiples empresas vinculadas al mismo administrador y la posible afectación en otras zonas del territorio nacional.




