El Gobierno de Canarias está tramitando el expediente que permitirá realizar cambios significativos en la turbina de uno de los grupos centrales que operan con gas en la instalación. Esta infraestructura es crucial para el desarrollo de las actividades diarias en los siete municipios de la isla.
La actuación principal se centrará en uno de los dos grupos que funcionan con gas, en servicio desde finales del siglo pasado. La propuesta incluye la sustitución del rotor, las carcasas y el sistema de control de la turbina, con un periodo de obras estimado en un máximo de tres meses, según el proyecto presentado ante el Ejecutivo canario a través de la Dirección General de Energía.
Del presupuesto total, 6,21 millones de euros se destinarán a la parte fundamental de la obra. El resto cubrirá los costes de transporte del material hasta Lanzarote, así como seguros y la aplicación de medidas relacionadas con el beneficio industrial para los encargados de la instalación de la nueva infraestructura.
El alcance del proyecto no constituye una obra de edificación, si bien, se gestionará a nivel de ejecución aplicando las figuras derivadas de la Ley de Ordenación de la edificación, incluyendo la Dirección Facultativa y el Coordinador de Seguridad y Salud.
La inversión responde a la obsolescencia de ciertos componentes y equipos, buscando incorporar los avances tecnológicos de los últimos 25 años para mejorar las prestaciones y garantizar una operación fiable a largo plazo del grupo generador, sin que ello implique cambios en la potencia eléctrica o térmica de la infraestructura.
La central de Punta Grande, ubicada cerca de las desaladoras, es la principal fuente de electricidad para Lanzarote y La Graciosa. Además de sus once grupos diésel, cuenta con dos grupos de gas en ciclo abierto, que también contribuyen al control de la energía generada por los parques eólicos.




