Canarias, Francia y Portugal piden flexibilidad a la UE en tasas de CO2 para sus puertos

Las regiones ultraperiféricas buscan un trato diferenciado en el sistema ETS para no perder competitividad frente a terceros países.

Imagen de un barco de carga cerca de las Islas Canarias con iconos de emisiones de CO2.
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Imagen de un barco de carga cerca de las Islas Canarias con iconos de emisiones de CO2.

Las Islas Canarias, junto a regiones ultraperiféricas de Francia y Portugal, han solicitado a la Unión Europea una mayor flexibilidad en la aplicación del sistema ETS de comercio de emisiones al transporte marítimo.

El objetivo principal de esta petición es obtener un "tratamiento distinto" en el sistema ETS que reconozca la "excepcionalidad" de estas regiones, marcada por su "lejanía e insularidad", según declaraciones del presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, Pedro Suárez.
La presidenta de la Autoridad Portuaria de Las Palmas, Beatriz Calzada, señaló tras reuniones en Bruselas que existe una falta de entendimiento sobre la realidad de las regiones ultraperiféricas, comparándolas erróneamente con territorios como Malta o Chipre.
Ante esta incomprensión, los puertos canarios de Tenerife y Las Palmas se han unido a las regiones ultraperiféricas francesas (Guadalupe, Martinica, Guayana, Reunión, Saint-Martin y Mayotte) y portuguesas (Azores y Madeira) para formar un "frente común" de cara a la revisión del ETS prevista para julio.
El sistema europeo de comercio de emisiones (ETS) obliga desde 2024 a las navieras que operan en puertos de la UE a pagar por las emisiones de CO2. El mecanismo cubre el 100% de las emisiones en rutas intraeuropeas y el 50% en trayectos entre la UE y terceros países.
Los puertos ultraperiféricos argumentan que este coste está incentivando el desvío de tráficos hacia enclaves no comunitarios del norte de África o Reino Unido, lo que supone una pérdida de competitividad y conectividad.
Pedro Suárez advirtió que esta situación afecta no solo a Canarias, sino a otros puertos de la UE, y que la asociación busca "presionar" para que se conozca su realidad.
Dado que Canarias importa el 85% de los productos que consume por barco, cualquier medida que penalice ese tráfico marítimo podría resultar en un "encarecimiento de la vida" en el archipiélago. Existe el riesgo de que las compañías navieras desvíen mercancías a puertos donde no se aplican estas tasas.
Beatriz Calzada expresó su preocupación de que Europa esté trasladando su estrategia logística a otros continentes, perdiendo así el control de la mercancía que entra.