La Vintners Company de Londres y su histórica conexión con los vinos de Jerez

La Venerable Compañía de Vinateros de Londres ha mantenido una relación centenaria con el Marco de Jerez, consolidando su prestigio internacional.

Imagen genérica de una botella de vino en una bodega antigua.
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Imagen genérica de una botella de vino en una bodega antigua.

La Venerable Compañía de Vinateros de Londres, una de las corporaciones gremiales más antiguas de la capital inglesa, ha desempeñado un papel crucial en la proyección internacional de los vinos de Jerez, manteniendo una relación comercial y cultural que se extiende por siglos.

La historia del vino de Jerez está intrínsecamente ligada a su temprana expansión global, especialmente en Londres. La Worshipful Company of Vintners, una institución gremial con orígenes en el siglo XII y carta real desde 1364, fue fundamental para establecer el prestigio de los vinos jerezanos en el mercado británico. Esta compañía agrupaba a comerciantes con privilegios exclusivos para la importación y distribución de vino en Inglaterra.
Desde finales de la Edad Media, los mercaderes de la compañía forjaron lazos comerciales estables con los productores de la comarca de Jerez. Durante los siglos XVI y XVII, el 'sack' (como se conocía al vino de Jerez en Inglaterra) se convirtió en un producto de gran valor, con la Vintners Company regulando su importación, garantizando su calidad y facilitando su distribución en tabernas, casas nobles y círculos cortesanos.
A lo largo de los últimos setenta años, miembros de esta corporación han visitado el Marco de Jerez en cuatro ocasiones para conocer de primera mano la producción vinícola. La primera visita oficial tuvo lugar a mediados de abril de 1955, con la llegada de una comitiva encabezada por el entonces maestro de los vinateros, un exalcalde de Londres. Fueron recibidos en Jerez de la Frontera por autoridades locales y agasajados en los jardines del Tempul.
La delegación dedicó una jornada al conocimiento directo del viñedo jerezano, recorriendo diversas viñas y visitando bodegas como las de Pedro Domecq. Posteriormente, se trasladaron a Sanlúcar de Barrameda, donde bodegueros locales ofrecieron una cena. Antes de su partida, visitaron El Puerto de Santa María para conocer las instalaciones de bodegas como Osborne y Duff Gordon.
Las visitas posteriores se realizaron en 1979 y 1989, aunque la información documental sobre estas es limitada. La estancia más reciente tuvo lugar la semana del 12 al 16 de abril de este año, organizada por el presidente de una compañía jerezana. La delegación, liderada por el actual maestro vinatero, visitó Jerez, Sanlúcar y El Puerto, incluyendo bodegas como Lustau, González Byass, Hidalgo-La Gitana, Osborne, Williams & Humbert y Fundador-Pedro Domecq, además del Consejo Regulador.
La Vintners Company, que hoy conserva un fuerte carácter ceremonial y filantrópico, apoya iniciativas educativas y culturales relacionadas con el vino, incluyendo la formación de Master of Wine. Su sede, el Vintners’ Hall, cerca del río Támesis, simboliza la profunda conexión histórica entre Inglaterra y el comercio del vino, bajo el lema 'Vinum Exhilarat Animum' ('El vino alegra el espíritu').