El estudio, publicado en la prestigiosa revista Nature, arroja luz sobre la etapa final del splicing, un proceso esencial en la expresión génica. Durante esta fase, una compleja maquinaria molecular denominada espliceosoma elimina los intrones del ARN precursor y une los exones para formar el ARN mensajero maduro. Una vez completada su función, este complejo debe liberarse y desmontarse para que sus componentes puedan ser reutilizados.
La investigación, liderada por Clemens Plaschka del Instituto de Patología Molecular (IMP) de Viena, ha utilizado criomicroscopía electrónica para identificar dos estados intermedios del espliceosoma humano. Los resultados describen la actuación coordinada de tres helicasas de ARN (DHX15, Aquarius y DHX35), motores moleculares que reorganizan la maquinaria y facilitan la liberación del intrón, permitiendo así el desmontaje del complejo.
CABIMER, a través de su unidad de proteómica, ha aportado análisis cruciales para los aspectos proteómicos de esta investigación. Estos hallazgos amplían significativamente el conocimiento sobre la finalización del splicing y ofrecen nuevas claves para entender cómo las células gestionan el desmontaje de los espliceosomas que pueden quedar bloqueados durante el procesamiento del ARN.




