Estas icónicas grúas amarillas, famosas por haber participado en la construcción del Titanic, serán sometidas a una exhaustiva revisión que incluye la actualización de sus motores, la sustitución de cables de alimentación eléctrica y reparaciones estructurales.
Los trabajos se llevarán a cabo en los astilleros de Harland & Wolff (H&W) en Belfast. La grúa Goliat, erigida a 96 metros de altura en 1969, será la primera en ser renovada. Posteriormente, se intervendrá en Sansón, la grúa más cercana al mar, instalada en 1974 y con una elevación de 106 metros. Ambas grúas poseen una impresionante capacidad de carga de 840 toneladas cada una.
Carlos López Carregado, director general de H&W, calificó a Sansón y Goliat como "símbolos" de la ciudad, asegurando que el proyecto de mantenimiento se realizará "con el máximo respeto" para devolverlas a su "mejor estado".
La adquisición de los históricos astilleros de H&W por parte de la empresa pública española Navantia se completó en 2025. Esta modernización forma parte de una recapitalización de 115 millones de euros destinada a preparar el astillero para futuros proyectos navales.
La necesidad de esta mejora radica en la futura exigencia de las grúas para soportar las piezas de los buques de apoyo logístico (FSS) que Navantia está fabricando en Puerto Real y otras instalaciones. "Necesitarán toda su potencia para levantar los bloques de los buques de apoyo logístico de la flota y de los futuros barcos que esperamos construir en Belfast", señaló la compañía.
El primero de los tres buques FSS para la Royal Navy se está construyendo de forma colaborativa entre los astilleros de Navantia en Appledore, Harland & Wolff y Navantia Puerto Real, con apoyo de la instalación de Ría de Ferrol. Estos buques ofrecerán suministros esenciales a la flota británica en alta mar.




