En Málaga, la venta de coches de segunda mano supera ampliamente a la de vehículos recién matriculados, con una proporción de tres a uno. El precio medio de un coche usado ronda los 18.000 euros, aunque modelos específicos y más recientes pueden alcanzar fácilmente los 30.000 euros.
Según fuentes del sector, los vehículos más caros suelen ser de alta gama, SUV modernos o modelos electrificados con poca antigüedad. En contraste, los coches con más de diez o quince años son los más accesibles, con precios por debajo de los 10.000 euros. Se ha observado que, en algunos casos, un coche seminuevo puede igualar o incluso superar el precio de un modelo nuevo de entrada, debido al encarecimiento general del mercado y la alta demanda de vehículos disponibles de inmediato.
“"Esto responde al encarecimiento general del mercado y a la alta demanda de vehículos disponibles de forma inmediata."
Aunque la diferencia de precios entre coches nuevos y usados se ha reducido, sigue siendo significativa. Mientras que un coche nuevo supera los 20.000 euros, acercándose a menudo a los 25.000 o 30.000 euros, el vehículo de ocasión sigue siendo una alternativa más económica para muchos compradores. Los precios alcanzaron su punto máximo en 2022, impulsados por la crisis global de los microchips que retrasó las matriculaciones de coches nuevos.
La producción de coches nuevos se ha normalizado, lo que ha incrementado la oferta y ha contribuido a una reducción de precios, impactando también en el mercado de segunda mano. No obstante, el incremento de precios en los coches nuevos ha tenido un efecto colateral en los usados, que también han visto sus precios subir. A pesar de esto, el mercado de ocasión en Málaga registró una leve reducción del 2% en el primer trimestre de este año, con 24.876 unidades vendidas.
En ambos mercados, se observa una creciente demanda de vehículos eléctricos e híbridos, influenciada por la incertidumbre energética y el aumento del precio de los combustibles. Las ventas de estos modelos en el mercado de ocasión se han duplicado en el primer trimestre del año, representando ya más del 4% del total. Los compradores están más informados, son más sensibles al precio y valoran la eficiencia y las nuevas tecnologías.




