Las localidades costeras de Andalucía superan en precio a las capitales de provincia

La demanda internacional y el turismo de lujo impulsan los valores inmobiliarios, superando la lógica tradicional de precios.

Imagen genérica de la costa andaluza con propiedades de lujo y el mar Mediterráneo.
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Imagen genérica de la costa andaluza con propiedades de lujo y el mar Mediterráneo.

Las ciudades costeras de Andalucía han superado en precio a las capitales de provincia, con Marbella y Tarifa liderando las subidas debido a la demanda internacional y el turismo de lujo.

La lógica tradicional que asociaba los precios inmobiliarios más altos a los centros administrativos ha quedado desfasada en la costa sur de Andalucía. La demanda internacional y el atractivo del estilo de vida se han convertido en los principales impulsores del valor de la propiedad, según datos recientes de notarios españoles.
El caso más llamativo es el de Málaga. Mientras la capital se sitúa en torno a los 2.860 €/m², ocupa el noveno puesto en valor inmobiliario dentro de su propia provincia. Marbella lidera con un precio medio de 4.300 €/m², seguida de cerca por Fuengirola (3.656 €/m²) y Nerja (3.556 €/m²). Incluso enclaves de lujo interiores como Benahavís (4.156 €/m²) y Ojén (3.083 €/m²) superan a la capital.
Este patrón se repite en Cádiz, donde el promedio de la capital (2.371 €/m²) es eclipsado por localidades costeras como Tarifa (3.160 €/m²) y Conil de la Frontera (2.828 €/m²). En Huelva, la brecha es aún más pronunciada: la capital promedia 1.316 €/m², mientras que destinos como Punta Umbría alcanzan los 1.694 €/m² y Isla Cristina los 1.526 €/m².
Granada presenta una excepción parcial debido a su geografía interior, pero su capital (1.828 €/m²) sigue siendo superada por el mercado costero de Almuñécar (2.492 €/m²). Almería también sigue la tendencia general, con su capital en 1.512 €/m², por detrás de Pulpi (1.958 €/m²) y Mojácar (1.875 €/m²).
Expertos señalan que estas cifras demuestran que el valor de la ubicación en España está ahora definido por la escasez y el mercado internacional de segundas residencias.