La especialista en Behavioral Economics de BBVA, Irene Estrada, destacó durante la jornada 'Decisiones que crean valor: invertir entendiendo tus emociones' que los inversores no actúan como 'máquinas' completamente racionales. Señaló que las decisiones económicas están influenciadas por factores emocionales, experiencias pasadas y atajos mentales, un concepto alineado con la 'racionalidad limitada' del economista Herbert Simon.
Estrada hizo referencia a la teoría de los dos sistemas de pensamiento de Daniel Kahneman, uno rápido e intuitivo y otro lento y racional. Explicó que la mayoría de las decisiones son rápidas y propensas a errores, conocidos como sesgos. Uno de los sesgos analizados fue el 'efecto disposición', que lleva a vender ganancias rápidamente y a mantener pérdidas demasiado tiempo. Para combatirlo, recomendó preguntarse si se compraría la inversión al precio actual si no se poseyera ya.
Se abordó también el impacto de las noticias negativas y la volatilidad del mercado. Las ciencias del comportamiento sugieren establecer estrategias previas y mantener la calma. Estrada enfatizó la importancia de pactar reglas de actuación en momentos de tranquilidad para evitar decisiones impulsivas influenciadas por la euforia o el miedo.
La especialista mencionó investigaciones como el 'efecto sol', que relaciona días soleados con un mayor optimismo inversor, y advirtió sobre el 'exceso de actividad', la tendencia a mover constantemente las carteras por la sensación de inactividad. Revisar las inversiones con demasiada frecuencia aumenta el impacto emocional de las pérdidas, por lo que defendió una visión a largo plazo y filtrar el 'ruido' del mercado.
Como conclusión, Estrada planteó preguntas clave para los inversores: si reaccionan por impulso, si siguen un plan coherente y si sus emociones están dictando su comportamiento. Subrayó que, aunque el momento económico sea propicio, es fundamental invertir 'con cabeza, con acompañamiento y con información rigurosa'.




