Lagarde insinúa una subida de tipos de interés en septiembre

La presidenta del BCE señala que los efectos del shock energético aún no se han materializado por completo, manteniendo la puerta abierta a futuras alzas.

Fachada del Banco Central Europeo con arquitectura detallada bajo un cielo azul.
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Fachada del Banco Central Europeo con arquitectura detallada bajo un cielo azul.

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha dejado entrever la posibilidad de una subida de los tipos de interés en septiembre, a pesar de mantenerlos sin cambios en el 2,25% en la última reunión.

El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo los tipos de interés en el 2,25% el pasado jueves, considerando que la amenaza inflacionaria derivada de las tensiones geopolíticas está, por el momento, contenida. Sin embargo, la presidenta de la entidad, Christine Lagarde, señaló que los efectos del shock energético originado por el conflicto en Oriente Medio "aún no se han materializado por completo", lo que sugiere cautela ante futuras decisiones.
En su comparecencia, Lagarde afirmó que el BCE se mantenía "particularmente atento" a los efectos de segunda ronda de la inflación, un fenómeno que ocurre cuando el aumento de precios se propaga por la economía y provoca un incremento salarial que, a su vez, impacta nuevamente en los precios. La eliminación de la referencia a riesgos "más equilibrados" para la inflación y el crecimiento en su discurso también fue interpretada por los analistas como una señal de endurecimiento de la política monetaria.
Expertos financieros y analistas interpretan las declaraciones de Lagarde como una pista clara hacia una posible subida de tipos en septiembre. Señalan que el BCE recibirá una avalancha de nuevos datos económicos, incluyendo proyecciones del IPC, PIB, PMI y expectativas salariales, antes de su próxima reunión. El reciente recrudecimiento del conflicto entre Washington y Teherán refuerza esta previsión.
Economistas como Karsten Junius de J. Safra Sarasin Sustainable AM consideran que el BCE ha "abierto de par en par" las puertas a una subida en septiembre, recordando que la inflación se prevé muy por encima del objetivo del 2% hasta el primer semestre de 2027. Felix Feather de Aberdeen Investments ve la situación más dependiente del curso del conflicto en el estrecho de Ormuz, pero apuesta por una subida si la crisis energética persiste. Tina Fong de Schroders, aunque no le sorprendió la pausa, advierte que los datos de inflación de junio, aunque bienvenidos, no son suficientes para dar por ganada la batalla, y espera una subida de 0,25%.