La Zona Franca de Cádiz se consolida como un motor económico clave para la provincia, alcanzando un hito histórico en su gestión financiera. El Consorcio ha superado por primera vez los 15 millones de euros en facturación y ha triplicado sus beneficios, que ascienden a 6,1 millones de euros, frente a los 1,9 millones del año anterior. Este éxito se atribuye a un plan de viabilidad implementado en 2020, que incluyó la reestructuración de deuda y el refuerzo del área comercial, además de una "política de inversión muy potente".
El delegado del Estado, Fran González, ha destacado la importancia de la colaboración entre administraciones, incluyendo el Ayuntamiento de Cádiz, la Junta de Andalucía y el Gobierno central, para llevar a cabo iniciativas conjuntas. "Me gusta hablar más de coliderazgo porque los éxitos son siempre compartidos", afirmó González en COPE, subrayando la necesidad de "otros colaboradores" para el desarrollo de la entidad.
La entidad está enfocando sus esfuerzos en la economía azul, un modelo industrial no contaminante, a través de proyectos como IncubaAzul y su sucesor, BlueCore, que apoyarán a las startups. Se prevé la construcción inminente de dos nuevos edificios en el polígono exterior y dentro del recinto fiscal para beneficiar a las empresas instaladas con ventajas fiscales.
Además, la Zona Franca juega un papel crucial en el desarrollo de grandes proyectos urbanísticos. Ha cedido terrenos para la construcción del nuevo hospital de Cádiz sin contrapartida y está impulsando la edificación de 800 viviendas en los terrenos de Navalips, más de la mitad de ellas de protección oficial (VPO), para dar respuesta a la problemática de la vivienda en la ciudad.
En su proyección internacional, la Zona Franca busca posicionarse como referente y apoyar a las pymes locales en su salida al exterior, un proceso que se ha visto ralentizado tras la pandemia. La participación en foros como el Congreso Mundial de Zonas Francas en Panamá y la próxima celebración en Cádiz del congreso de las zonas francas americanas son clave en esta estrategia.
Respecto al "chabolismo industrial" y las naves abandonadas, González señaló la "corresponsabilidad de muchas administraciones". La Zona Franca ha derribado naves por seguridad, pero apela a un "replanteamiento" del planeamiento urbanístico en colaboración con el Ayuntamiento para regenerar estas áreas con impulso público y privado.




