La provincia de Granada ha comenzado el año con una tasa de paro del 15,05%, la más baja desde 2008. Sin embargo, esta mejora en las cifras de desempleo oculta una realidad preocupante: un descenso continuado de la población activa, es decir, de las personas mayores de 16 años que trabajan o buscan empleo activamente.
Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), la provincia contaba con 444.400 activos a principios de año, lo que supone una caída de 2.000 personas en comparación con el mismo periodo del año anterior y una cifra cercana a los 443.600 registrados a mediados de 2021. Esta tendencia contrasta con los picos de población activa alcanzados en 2023, que llegaron a superar las 472.500 personas.
La secretaria general de la Confederación Granadina de Empresarios (CGE), María Vera, ha alertado sobre esta 'cara B' de las estadísticas laborales. La disminución de la población activa, que suma ocupados y parados, influye directamente en la tasa de paro, ya que una base menor de activos puede generar una tasa de desempleo artificialmente baja.
Mientras la población activa desciende, el número de parados también ha experimentado una reducción significativa, situándose en 66.900 personas, la cifra más baja de la década. Sin embargo, el número de ocupados ha aumentado hasta los 377.500, lo que indica que la caída de la población activa no se debe a una falta de empleo, sino a una menor participación en el mercado laboral.
Paralelamente, el colectivo de inactivos, aquellos que no trabajan ni buscan empleo, ha crecido notablemente, especialmente en el segmento de jubilados y pensionistas, que ha alcanzado las 187.400 personas. Este aumento, sumado a la caída de la natalidad y el incremento de la esperanza de vida, se perfila como uno de los principales retos para el mercado laboral.
Esta tendencia de descenso de la población activa se observa también en otras provincias andaluzas como Cádiz y Jaén, aunque con matices. En Cádiz, la población activa también ha disminuido respecto a 2023, y a diferencia de Granada, el número de ocupados también ha bajado. Jaén, por su parte, ha registrado la tasa de paro más baja de Andalucía, pero su población activa se sitúa por debajo de máximos históricos, si bien los ocupados han alcanzado su cifra más alta en la década.




