La inflación en Andalucía ha experimentado un descenso significativo, cerrando el mes de junio en el 2,8%. Este dato representa una bajada de dos décimas respecto a mayo y sitúa a la comunidad autónoma cuatro décimas por debajo de la media nacional, que se ubicó en el 3,2%.
La comunidad registró un avance mensual del 0,4%, inferior al 0,6% de España, confirmando una evolución más favorable que la media nacional. Este comportamiento se atribuye a una energía menos inflacionista y a una cesta de la compra más contenida en comparación con el resto del país.
En comparación con otras autonomías, Andalucía se situó entre las que presentan menor inflación, solo superada por Extremadura, Ceuta y Navarra. Regiones como Madrid (3,8%) y Cantabria (3,5%) registraron tasas más elevadas.
El mes de junio marcó un cambio en los factores que impulsan la inflación, con la energía sustituyendo a los alimentos como principal motor. En España, el grupo de vivienda aumentó un 4,7% anual debido al comportamiento de la electricidad y el gas. En Andalucía, la presión fue menor, con un avance del 3,2% en vivienda y un 4,0% en calefacción, alumbrado y distribución de agua, cifras inferiores a la media nacional.
El encarecimiento de la electricidad coincidió con un descenso en los combustibles para vehículos, que actuaron como principal aportación negativa del mes, amortiguando parcialmente el impacto energético. Esta combinación de factores explica la diferencia favorable de Andalucía respecto a España.
La cesta de la compra en Andalucía mostró una evolución más moderada que en el conjunto del país. Los alimentos y bebidas no alcohólicas aumentaron un 1,1%, frente al 1,9% nacional. Destacaron los descensos en frutas frescas (-4,7%), leche (-0,5%) y café, cacao e infusiones (-0,8%).
Sin embargo, algunos productos básicos siguieron registrando fuertes aumentos, como los huevos (14,6%), carne de vacuno (11,2%), carne de ovino (9,8%) y pescado fresco y congelado (5,9%). La moderación general de los alimentos ayudó a compensar el impacto de la energía.
A nivel provincial, Granada registró la inflación más elevada de Andalucía (3,2%), seguida de Málaga (3,1%) y Córdoba (3,0%). En el extremo opuesto se situaron Jaén (2,2%) y Huelva (2,3%). Sevilla cerró junio en la media andaluza del 2,8%.
La inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, también mejoró en Andalucía, cayendo al 2,6% desde el 2,9% de mayo. Esta reducción fue más intensa que en España, donde descendió una décima hasta el 2,9%, indicando menores presiones sobre los precios fuera de los componentes más volátiles.




