Durante un evento en Córdoba, la responsable de Clientes de Medios de Google Cloud España abordó las preocupaciones sobre los límites éticos y profesionales de la inteligencia artificial. Se debatió su aplicación en áreas como la justicia, el acompañamiento a personas mayores y su uso en los servicios educativos, destacando la necesidad de una integración responsable.
En el ámbito laboral, la experta reconoció que la IA podría destruir ciertos puestos de trabajo, especialmente en sectores como la abogacía, la programación o la creación de contenido. Sin embargo, también afirmó que esta tecnología generará nuevas profesiones que aún no existen, subrayando un periodo de transformación constante.
“"La IA puede destruir puestos de trabajo, pero creará otros nuevos."
A pesar de los avances, la experta defendió que la IA comete errores y siempre necesitará supervisión humana, lo que mitiga el temor a una suplantación total. Puso como ejemplo el sector judicial, donde un juez no debería usarla para dictar sentencias, pero sí para resumir contenidos, aunque reconoció la dificultad de regular su imparcialidad.
La integración de la IA en la educación es fundamental, según la responsable, para que las nuevas generaciones se conviertan en usuarios avanzados. También se abordó la preocupación por el consumo energético de esta tecnología, aunque se anticipó una reducción significativa en el futuro. Además, se mencionó el potencial de la IA para acompañar a personas mayores, abriendo un debate moral sobre su implementación en situaciones de soledad no deseada.
“"La IA puede servir de acompañamiento a las personas mayores, aunque esto abre un debate moral."
Finalmente, se destacó la importancia de las marcas y la ciberseguridad, con iniciativas como Glasswing para reforzar la protección digital. En cuanto a los contenidos generados por IA, se mantienen restricciones claras, como la prohibición de material sexual y el uso de filtros en menores, y se enfatizó la necesidad de diferenciar el contenido creado por humanos.




