La apicultura cordobesa, ahogada por plagas y competencia desleal

El sector de la miel en la provincia de Córdoba enfrenta una grave crisis debido a ácaros, insectos invasores y la competencia de productos importados.

Imagen genérica de un panal de abejas con miel.
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Imagen genérica de un panal de abejas con miel.

El sector apícola de Córdoba atraviesa un momento crítico, afectado por la proliferación de plagas como la varroa y el avispón oriental, así como por la competencia desleal de mieles importadas, lo que compromete su rentabilidad y el relevo generacional.

La producción y comercialización de miel en la provincia de Córdoba se enfrenta a desafíos significativos. Diversos ácaros e insectos están diezmando las poblaciones de abejas, mientras que la competencia de mercados extranjeros, especialmente el chino, agrava la situación, dificultando la viabilidad de los productores locales.
Según datos de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de 2024, Córdoba cuenta con 61.463 colmenas, siendo la tercera provincia andaluza con más instalaciones, solo superada por Sevilla y Almería. Las 549 explotaciones apícolas registradas, de las cuales el 87% son profesionales, se concentran en el Parque Natural de Hornachuelos, incluyendo municipios como Hornachuelos, Villaviciosa de Córdoba y Posadas, así como en el Parque Natural de Cardeña-Montoro y las comarcas del Valle del Guadalquivir y la Subbética.
Entre las principales amenazas se encuentra la varroa, un ácaro conocido desde los años 80 que parasita las colmenas hasta agotar a las abejas. Aunque existen tratamientos sanitarios para combatirla, la llegada del avispón oriental, originario de Asia y presente en la provincia desde principios de esta década, representa un nuevo desafío. La falta de herramientas para luchar contra este insecto ha llevado a la dirección del sector a solicitar a las administraciones un gabinete técnico que investigue soluciones para evitar su propagación.
Estos factores han provocado una reducción estimada de la cosecha apícola entre un 30% y un 40% en Córdoba en los últimos años. Además, los precios de la miel se mantienen desactualizados, lo que afecta gravemente la rentabilidad de las explotaciones. Un directivo del sector señaló que, mientras hace 20 años una familia podía subsistir con unas 300 colmenas, hoy en día es difícil hacerlo incluso con 600 o 700.
La competencia desleal de la miel china, que en ocasiones se comercializa como jarabes, también impacta negativamente. Sin embargo, se espera que una nueva normativa que entrará en vigor a finales de este año, y que obligará a etiquetar el origen de la miel, mejore la situación. El sector anima a los consumidores cordobeses a apoyar los productos locales, muchos de los cuales se ven obligados a exportar a mercados como Japón, Emiratos Árabes Unidos, Canadá o Estados Unidos.