Mientras el mercado inmobiliario en las grandes ciudades muestra signos de saturación, el interior de la provincia de Jaén experimenta un flujo constante de inversores. El interés se ha desplazado del tradicional "oro líquido" hacia el turismo de naturaleza y el ocio personal. Varias fincas destacan por su atractivo en coste y ubicación, ofreciendo grandes oportunidades en el mercado urbanizable y agrícola.
Cerca de la Cascada de La Cimbarra, en Aldeaquemada, se encuentra una propiedad versátil de 8 hectáreas por 63.000 euros. Esta finca, a pie de carretera y con un sondeo de agua legalizado, es ideal para proyectos de glamping o un hotel de naturaleza, dada su cercanía a Madrid, a poco más de dos horas, lo que la convierte en un enclave estratégico para el turismo de desconexión.
Para los interesados en la agricultura, el municipio de Pegalajar ofrece una finca de 33.000 m² por 25.000 euros. Esta propiedad, ubicada en la sierra, cuenta con aproximadamente 400 olivos, la mayoría accesibles para maquinaria, lo que optimiza la cosecha. Es un olivar de secano con tierra de excelente calidad y un bajo impuesto anual. Su proximidad a la almazara más cercana y la posibilidad de solicitar subvenciones de la PAC aseguran un retorno financiero desde la primera campaña.
En Arquillos, en el paraje de El Penal, se presenta una oferta de 50.000 euros enfocada en la calidad de vida. Esta propiedad de 2,9 hectáreas ya cuenta con código de explotación equino y ovino, facilitando los trámites para quienes deseen disfrutar de animales. Además, dispone de las bases construidas para una casa de madera o establos. Su ubicación, a 20 minutos de la autovía que conecta Madrid con Sevilla, la convierte en un lugar privilegiado para el ocio ganadero con buena comunicación urbana.
El perfil del comprador ha evolucionado, incluyendo ahora a profesionales urbanos que buscan diversificar sus ahorros en activos tangibles, rodeados de naturaleza y con el telón de fondo de la historia del olivar.




