“"Europa ha validado la idea de que los artistas y creadores también son una comunidad de investigación, y que la investigación artística puede converger con la científica y tecnológica. El siguiente paso natural es crear laboratorios que fomenten esas maneras de hacer. El BSC se sitúa a la cabeza de los centros de investigación dando un paso tan ambicioso como prometedor."
Nace el primer laboratorio europeo de arte y supercomputación en Barcelona
El Creative Intelligence Lab del BSC integra a creadores en equipos científicos para fusionar algoritmos y pensamiento creativo.
Por Rocío Cabrera Molina
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IA
Imagen genérica de la convergencia entre inteligencia artificial y arte en un centro de supercomputación.
El Barcelona Supercomputing Center ha inaugurado el Creative Intelligence Lab, el primer laboratorio europeo que integra a artistas en equipos de supercomputación para fusionar algoritmos y pensamiento creativo.
El Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) ha presentado en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) el Creative Intelligence Lab (CIL), una iniciativa pionera en Europa que busca integrar la práctica creativa en el núcleo de la investigación en computación de alto rendimiento e inteligencia artificial.
Este laboratorio surge de más de una década de trabajo interdisciplinar del grupo de Analítica y Visualización de Datos del BSC, demostrando la viabilidad y el valor de la colaboración entre artistas e investigadores. El objetivo es fomentar la interconexión entre ciencia, arte, tecnología y sociedad (ACTS), permitiendo que el arte ofrezca una mirada crítica sobre el impacto social de la investigación.
El CIL propone un modelo estructural donde los perfiles creativos son miembros plenos de los equipos científicos, metodología que ha generado avances científicos, tecnologías patentables y obra cultural de impacto internacional.
Dirigido por el investigador Fernando Cucchietti, el laboratorio se articula en tres áreas: Arts (residencias, experimentos públicos), Studio (desarrollo de herramientas y visualizaciones) y Solutions (transferencia de resultados a la industria y cultura). Este ecosistema funciona como un ciclo continuo de creación, aplicación y retorno.
El laboratorio arranca con tres líneas estratégicas: el Programa EXASCALE para conectar creativos con investigadores de HPC, una red internacional de alianzas con instituciones como Sónar+D, HacTe, CCCB, Ars Electronica y TBA21, y un Consejo Asesor Internacional con figuras como Ricard Robles y Francesca Bria.
Se destaca la colaboración de tres años con la vocalista y artista experimental María Arnal, que ha generado proyectos como la instalación musical inmersiva Maria Choir y la instalación interactiva Expanded Voices, con aplicaciones potenciales en música, artes escénicas, salud y educación vocal.
El lanzamiento del CIL se produce en un momento clave para Europa, con programas como S+T+ARTS y el impulso a la soberanía digital europea. El BSC se posiciona combinando infraestructura computacional de primer nivel, como el supercomputador MareNostrum 5, con una estructura dedicada a la creatividad como motor de innovación.



