Electricidad para extraer ácidos grasos del alperujo y crear nuevos materiales

Investigadores de Granada y Sevilla logran separar moléculas de alto valor del residuo de la aceituna mediante electrodiálisis, abriendo vías para bioplásticos y cosméticos.

Proceso eléctrico para extraer ácidos grasos del alperujo, residuo de la aceituna, para su uso industrial.
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Proceso eléctrico para extraer ácidos grasos del alperujo, residuo de la aceituna, para su uso industrial.

Un equipo de investigación de la Universidad de Granada y el Instituto de la Grasa (CSIC) ha desarrollado un sistema de electrodiálisis para extraer ácidos grasos del alperujo, residuo de la producción de aceite de oliva. Esta tecnología permite recuperar materias primas de alto valor para industrias como la química, cosmética o farmacéutica, y para la fabricación de bioplásticos.

La Universidad de Granada (UGR) y el Instituto de la Grasa de Sevilla (IG-CSIC) han validado un sistema basado en corriente eléctrica para aprovechar el alperujo, el principal residuo tras la elaboración del aceite de oliva. La tecnología desarrollada separa y concentra moléculas de interés presentes en este subproducto, facilitando la recuperación de un desecho del que se generan millones de toneladas anualmente.
Este avance, publicado en la revista ACS Sustainable Chemistry & Engineering, se enmarca en las estrategias de economía circular. El alperujo, además de su uso tradicional para producir aceite de orujo o biogás, posee una elevada carga de materia orgánica que permite extraer ácidos grasos volátiles. Estas pequeñas moléculas, formadas durante la fermentación, pueden reutilizarse en diversas aplicaciones industriales.
La principal novedad de la investigación, realizada en colaboración con el Instituto IMDEA de Alcalá de Henares, es la demostración de que la electrodiálisis funciona directamente sobre un fermentado real de alperujo. Esta técnica, habitualmente empleada para desalinizar agua o purificar compuestos, actúa como un filtro selectivo impulsado por corriente eléctrica.
A diferencia de métodos anteriores que utilizaban disoluciones de laboratorio más simples, este sistema ha demostrado ser eficaz incluso ante la complejidad del residuo real. Los científicos compararon el comportamiento del sistema con un fermentado real y una disolución sintética, obteniendo una fracción más limpia y concentrada de compuestos del residuo, recuperando el 55% de los ácidos grasos presentes.
El proceso ofrece ventajas significativas frente a métodos tradicionales, como un notable ahorro energético, alcanzando una eficiencia eléctrica del 86%. La electrodiálisis utiliza corriente eléctrica para desplazar iones a través de membranas selectivas, lo que simplifica el proceso y reduce el consumo energético en comparación con la destilación o la captura en resinas.
Las materias primas obtenidas, como el ácido acético, podrían emplearse para fabricar plásticos biodegradables, así como productos para las industrias cosmética, de higiene o farmacéutica, además de aplicaciones industriales como la conservación de alimentos o productos de limpieza.
Los expertos proponen integrar la electrodiálisis de forma continua en el proceso de fermentación. Esto permitiría retirar los compuestos conforme se generan, evitando la acumulación y frenando la actividad microbiana, lo que aumentaría la productividad y reduciría costes. Este modelo transformaría las almazaras en pequeñas biorrefinerías, aportando un beneficio económico adicional y haciendo el sector del olivar más sostenible.
El trabajo fue financiado por la Consejería de Universidad, Industria, Energía e Innovación de la Junta de Andalucía, a través de los proyectos de captación de talento investigador EMERGIA.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Fundación Descubre (divulgación científica, Junta de Andalucía) (10/10/2026)