Campaña olivarera en Córdoba: Cosecha por debajo de lo previsto y precios estables

La temporada 2025-2026 concluye con una producción inferior a la esperada y un mercado marcado por la incertidumbre internacional.

Imagen genérica de aceitunas maduras en una rama de olivo bajo el sol andaluz.
IA

Imagen genérica de aceitunas maduras en una rama de olivo bajo el sol andaluz.

La campaña olivarera 2025-2026 en la provincia de Córdoba ha finalizado un mes más tarde de lo habitual, con una producción de aceite inferior a las estimaciones iniciales debido a las condiciones climáticas adversas y la incertidumbre en los mercados internacionales.

La campaña olivarera 2025-2026 en Córdoba, que está a punto de concluir, ha estado marcada por una menor cosecha de la inicialmente prevista y una estabilidad en los precios. Las labores en el campo se han extendido más de lo habitual, finalizando un mes después de lo acostumbrado, principalmente por las dificultades que enfrentaron los agricultores en febrero para acceder a sus explotaciones debido a un tren de borrascas.
Macarena Sánchez, secretaria general de la Asociación Provincial de Almazaras Industriales (Acora), explicó que las condiciones climáticas, especialmente las lluvias de noviembre y diciembre, provocaron una significativa pérdida de cosecha en muchas zonas productoras. Esto resultó en un descenso sustancial de los aforos de campaña que se habían realizado en octubre. Sus estimaciones sugieren que la producción final podría ser entre un 8 y un 10 por ciento inferior a lo proyectado.

"La cosecha se va a quedar algo por debajo de lo que se estimaba, puesto que los temporales han provocado que se cayera al suelo una gran cantidad de aceitunas, que luego no se han podido recoger, lo que ha influido en la calidad."

Rafael Sánchez de Puerta · Presidente de Cooperativas Agroalimentarias en Córdoba
El aforo presentado en octubre del año pasado por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural pronosticaba una molturación de 269.100 toneladas de aceite en las más de 180 almazaras de Córdoba. Esta cifra representaba un 7,5 por ciento menos que la campaña anterior, pero un incremento del 16 por ciento respecto a la media del último lustro. Hasta el 28 de febrero, se habían molturado 211.972 toneladas.
En cuanto a los precios, la estabilidad ha sido la tónica dominante. La semana pasada, el kilo de virgen extra se cotizaba a una media de 4,48 euros, según datos del Gobierno andaluz. Aunque las variaciones desde principios de año han sido mínimas, se observa una subida de más del 17 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Sánchez de Puerta considera que estos precios son cómodos tanto para productores como para consumidores.
Sin embargo, Macarena Sánchez advierte que la producción mundial no es suficiente para la demanda, lo que debería impulsar los precios al alza. No obstante, la entrada de aceite de oliva de terceros países a un coste inferior está afectando el comportamiento del mercado y la cotización del virgen extra. Además, el sector sigue enfrentando la persistente falta de mano de obra, un problema que se agudiza en la extensa área olivarera de Córdoba y que pone en riesgo la continuidad de la actividad y la generación de riqueza.
Los conflictos internacionales, especialmente en Irán y Ucrania, también generan incertidumbre en el mercado oleícola global. Sánchez subraya la necesidad de que las autoridades implementen medidas de protección para un sector estratégico para la balanza agraria española, aunque no sea prioritario para la Unión Europea. Sánchez de Puerta también mencionó el aumento de los costes logísticos debido a problemas en el Estrecho de Ormuz, aunque se muestra más optimista respecto al crecimiento del consumo de aceite de oliva en Estados Unidos, a pesar de los aranceles.