Cádiz, referente en el almacenamiento de cables submarinos para telecomunicaciones

La empresa Atelde, ubicada en la Zona Franca de Cádiz, se consolida como un actor clave en la infraestructura que conecta la península con los archipiélagos.

Imagen de cables submarinos almacenados en una nave industrial.
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Imagen de cables submarinos almacenados en una nave industrial.

La Zona Franca de Cádiz acoge a la empresa Atelde, que desde 2023 se ha convertido en un punto neurálgico para el almacenamiento y distribución de cables submarinos, esenciales para la conectividad de España.

La Bahía de Cádiz se ha consolidado como un enclave estratégico para la infraestructura de telecomunicaciones y energía, gracias a la presencia de la compañía Atelde. Esta empresa, que opera en el muelle de Ribera de la dársena de la Zona Franca de Cádiz, se especializa en el almacenamiento y la construcción de cables submarinos, vitales para el transporte de energía eléctrica y fibra óptica a los archipiélagos españoles.
Desde su inicio de actividad en 2023, Atelde ha ocupado una superficie construida de 3.175,95 m², distribuidos en dos plantas. La elección de la Zona Franca de Cádiz fue crucial debido a su ubicación privilegiada, con la nave edificada a solo 20 metros del cantil del muelle, facilitando el almacenamiento de cables submarinos y sus equipos asociados, como repetidores y elementos auxiliares.

La actividad de almacenamiento y distribución de cable submarino está en pleno desarrollo dada la necesidad de abastecer de cables submarinos de fibra óptica a los sistemas actuales y futuros y que necesita de ubicaciones estratégicas como la del recinto fiscal que por su proximidad al mar puede distribuir la mercancía tanto por tierra como por mar.

La gestión de Atelde en el recinto fiscal gaditano es el resultado de un acuerdo entre Pérez y Cia, líder en los sectores marítimo y logístico, y Temasa Marine, una compañía internacional especializada en el sector del cable submarino. Esta colaboración subraya la importancia de Cádiz en la red de conectividad nacional.
La necesidad de conectar los territorios insulares y las ciudades autónomas con la península es fundamental, ya que el 7,5% de la población española reside fuera de ella. Actualmente, España cuenta con 15 cables submarinos operativos, como el Penbal 4 desplegado por Telefónica en 1989 para conectar Valencia con Ibiza y Mallorca, y se prevé la instalación de otros 3 en los próximos años. Empresas como Iberdrola también han realizado inversiones significativas en esta infraestructura, como el proyecto Western Link en Reino Unido, que supuso una inversión de 1.200 millones de euros.