El Clúster Marítimo Marino de Andalucía ha publicado un análisis exhaustivo sobre la economía azul en la región, identificando tanto los sectores consolidados como las nuevas áreas de innovación vinculadas al mar. Este informe subraya el potencial de Andalucía para capitalizar las oportunidades emergentes en energías renovables marinas, digitalización portuaria, turismo costero sostenible, biotecnología y economía circular, posicionándose como un destino clave para proyectos piloto y un centro de innovación.
El documento, titulado '5H. Dosier de Economía Azul en Andalucía', ofrece una radiografía detallada de las actividades económicas ligadas al mar, abarcando más de 35.000 empresas. Estas van desde la logística portuaria, pesca y transformación alimentaria, hasta la construcción naval, biotecnología, eólica marina, desarrollo de tecnologías para inspecciones, optimización logística, control medioambiental y turismo náutico. El tejido empresarial es diverso, incluyendo grandes compañías y pymes, negocios con larga trayectoria y emprendimientos recientes.
La economía azul representa más del 10% del Producto Interior Bruto (PIB) andaluz y genera más de 300.000 empleos directos e indirectos. El presidente del clúster, Javier Noriega, estima un potencial de creación de hasta 200.000 puestos de trabajo adicionales en la próxima década. Estas cifras sitúan a Andalucía como un actor relevante en el contexto nacional y europeo, donde la economía azul española es líder en empleo en la Unión Europea.
Con una tasa de crecimiento del 2,5%, superior a la media de la Eurozona, la economía vinculada al mar en Andalucía se beneficia de sus 1.000 kilómetros de costa y una gran diversificación. La región combina la tradición con la innovación, aprovechando nichos de mercado y especializándose en áreas concretas.
La construcción naval, con epicentro en la Bahía de Cádiz y empresas como Navantia, es un pilar fundamental. La industria auxiliar andaluza, compuesta por cientos de pymes, juega un rol crucial en la cadena de valor, ofreciendo servicios especializados. La industria naval evoluciona hacia la descarbonización y la revolución digital, incorporando nuevas fuentes energéticas y tecnologías como el internet de las cosas (IoT).
Los puertos andaluces, como el líder nacional Algeciras, junto a Málaga, Huelva, Sevilla, Cádiz, Motril y Almería, son nodos logísticos de importancia mundial. Generan más de 50.000 empleos y actúan como palanca de internacionalización para las empresas de la región, además de dar soporte a sectores estratégicos.
La sostenibilidad es un eje transversal en la economía azul andaluza, alineada con la Estrategia Andaluza de Economía Azul (EA2). Esto implica la electrificación de muelles, el uso de renovables, la reducción de emisiones y el aprovechamiento de residuos. En pesca y acuicultura, se promueve el respeto a las vedas, la regeneración de caladeros y el uso de técnicas no contaminantes.
Andalucía es la segunda potencia pesquera de España, con una flota de 1.413 buques. Las ventas en lonjas han crecido, aunque el tonelaje ha descendido, reflejando un aumento del precio medio. La acuicultura se perfila como el futuro, con una producción significativa en fase de engorde y cría.
La industria de transformación alimentaria y la biotecnología azul, centrada en algas y microorganismos para aplicaciones en alimentación, salud, energía y cosmética, son otros sectores en auge. Empresas como Grupo Ubago y Biorizon Biotech destacan en estas áreas.
El turismo azul, que representa más de la mitad del turismo total en Andalucía, se enfoca en experiencias inmersivas y sostenibles, más allá del sol y playa. Actividades como el buceo, la vela, excursiones marítimas y el avistamiento de cetáceos diversifican la oferta turística.
Las energías renovables marinas, especialmente la eólica flotante, son clave en la transición energética. La costa andaluza presenta un gran potencial estratégico, con soluciones innovadoras como la plataforma W2Tower de EnerOcean. El tratamiento de aguas, incluyendo la desalación, también es un sector en crecimiento para garantizar la seguridad hídrica.
El informe concluye que la tradición marítima de Andalucía, combinada con la ciencia, la innovación y la responsabilidad ambiental, ofrece un mar de oportunidades para responder a los retos de la Unión Europea, consolidando la vinculación entre la tierra y el mar.




