La hostelería almeriense busca personal extranjero ante la escasez de camareros

A pesar de miles de demandantes de empleo en el sector, las empresas recurren a trabajadores de otros países y vías informales de contratación.

Imagen genérica de un camarero sirviendo bebidas en un restaurante.
IA

Imagen genérica de un camarero sirviendo bebidas en un restaurante.

La hostelería en la provincia de Almería se enfrenta a una notable escasez de camareros, lo que lleva a las empresas a buscar personal en el extranjero y a utilizar canales de contratación informales, a pesar de la existencia de miles de demandantes de empleo locales.

El sector hostelero de Almería se encuentra en una situación paradójica: mientras las empresas alertan sobre la falta de camareros de cara a la temporada estival, los portales del Servicio Andaluz de Empleo (SAE) y del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) apenas registran ofertas para estos puestos. Esta situación contrasta con los aproximadamente 16.500 demandantes de empleo relacionados con la hostelería en la provincia, de los cuales entre 3.000 y 4.000 podrían incorporarse de inmediato al mercado laboral.
Ante esta realidad, los bares y restaurantes de la provincia están adoptando una tendencia ya consolidada en otros sectores como la agricultura o la construcción: la integración de plantillas compuestas mayoritariamente por trabajadores extranjeros. Un portavoz de la patronal ha señalado que la contratación de empleados de otros países se ha vuelto habitual en el sector.

"En realidad, lo que hay hoy es poco español trabajando en hostelería."

un portavoz de la patronal
Los empresarios reconocen que, a pesar del elevado número de demandantes de empleo, no suelen recurrir al SAE como principal vía de contratación. Argumentan que, aunque se les envía mucha gente, no siempre se ajustan al perfil profesional requerido. Además, los trámites burocráticos asociados al SAE a menudo desincentivan a los empleadores.
Para cubrir las vacantes, las empresas optan principalmente por las redes sociales, el boca a boca y los contactos personales, mientras que las empresas de trabajo temporal tampoco son una herramienta común. Esta dinámica persiste a pesar de los esfuerzos de la Administración autonómica por acercar la oferta y la demanda de empleo, animando a las empresas a usar el SAE y a los desempleados a actualizar sus perfiles.
Se ha establecido una mesa de trabajo específica para la hostelería provincial, con la participación de la Delegación de Empleo, el SAE, asociaciones empresariales, sindicatos y centros formativos. El objetivo es facilitar la conexión entre la oferta y la demanda antes de la temporada alta turística. Sin embargo, estos esfuerzos aún no se reflejan en un aumento de ofertas públicas de camareros.
Un portavoz del sector ha desmentido que la falta de mano de obra se deba exclusivamente a malas condiciones laborales o salarios bajos. Según el convenio provincial, un ayudante de camarero percibe alrededor de 1.450 euros mensuales con pagas prorrateadas, dos días de descanso semanales y jornadas de ocho horas. No obstante, el sector sí reconoce problemas estructurales como la escasa formación especializada y el elevado absentismo laboral, que afecta significativamente a las empresas pequeñas.