Almería investiga el uso de sal fundida y microondas para almacenar energía solar

Un estudio internacional en la Plataforma Solar de Almería explora la viabilidad de calentar sal con microondas para el almacenamiento de energía renovable.

Primer plano de sal fundida en un laboratorio, brillando por el calor, con emisores de microondas visibles al fondo.
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Primer plano de sal fundida en un laboratorio, brillando por el calor, con emisores de microondas visibles al fondo.

La Plataforma Solar de Almería participa en un estudio internacional que analiza la combinación de sal fundida y microondas como nueva vía para almacenar energía renovable en forma de calor.

La investigación, que involucra a científicos de Almería, Alemania, Valencia y Nottingham, explora el potencial de calentar la solar salt, un material utilizado en plantas solares termoeléctricas, mediante radiación electromagnética a altas temperaturas.
La solar salt, una mezcla de nitrato de sodio y potasio, opera habitualmente en estado líquido entre 290 y 565 grados centígrados. Su función es almacenar energía térmica para su posterior recuperación en sistemas Power-to-Heat-to-Power, conocidos como baterías de Carnot.
El estudio aborda la dificultad de introducir calor de manera eficiente en la sal fundida, ya que su baja conductividad térmica puede causar sobrecalentamientos. Las microondas se plantean como alternativa para un calentamiento más uniforme, pero los experimentos revelan que su penetración en la sal fundida es muy limitada, apenas unos milímetros.
Los investigadores han medido las propiedades electromagnéticas de la sal a frecuencias de 2,45 GHz y 912 MHz, observando un cambio drástico en su comportamiento al pasar de estado sólido a líquido, volviéndose altamente conductora.
Ante esta limitación, se proponen soluciones como el uso de estructuras cerámicas transparentes a las microondas para aumentar la profundidad de interacción y mejorar la distribución del calor. Una de las ideas es hacer circular la sal líquida a través de tubos dentro de una cavidad de microondas, incorporando estructuras cerámicas en forma de panal o espuma.
Este avance, publicado en la revista Energy Conversion and Management, representa un paso experimental esencial para determinar la viabilidad de nuevas formas de almacenar excedentes de electricidad renovable, clave para el aprovechamiento de la energía solar.