La compañía de origen andaluz baraja dos líneas de trabajo principales: una doble cotización que incluya su participación actual en el mercado español, o la escisión y salida a bolsa únicamente de su negocio en Estados Unidos. Aunque no hay plazos definidos, la decisión podría articularse a través de North American Stainless (NAS), su filial clave tras la adquisición de Haynes International.
“"Si fuéramos a hacer una OPV del perímetro americano, tendría lógica que fuera desde NAS, con todo lo que incluye, pero para terminar todavía estamos viendo todas las estructuras."
La valoración de esta estrategia se fundamenta en la superior capitalización del mercado estadounidense frente al español. Sin embargo, la dirección de la empresa subraya que la situación no es permanente y que un posible retorno de capital a Europa podría reequilibrar la balanza, haciendo innecesaria esta operación.
A pesar de la volatilidad del mercado, Acerinox mantiene un optimismo cauteloso, sin establecer un horizonte temporal fijo para la decisión. La empresa ha señalado que el mercado no siempre ha valorado su potencial, pero la apuesta por Estados Unidos y las aleaciones especiales está comenzando a dar frutos, con una declaración de intenciones clara: “No tenemos techo”.
En cuanto al impacto de conflictos internacionales, como el de Oriente Medio, la compañía ha cifrado en aproximadamente dos millones de euros el efecto en su Ebitda durante el primer trimestre, principalmente por el encarecimiento del gas y los fletes marítimos. No obstante, la diversificación de proveedores y materias primas ha evitado interrupciones en la cadena de suministro.
Para el futuro, Acerinox se muestra optimista sobre la recuperación del mercado siderúrgico, apoyándose en un plan de inversiones que busca generar sinergias y reforzar su estructura industrial. La empresa prevé un potencial de crecimiento de su beneficio bruto de 500 millones de euros, impulsado también por las nuevas medidas de la Unión Europea para proteger la industria continental del acero asiático.
La fábrica de Acerinox Europa en Los Barrios (Cádiz) experimenta un momento positivo, con perspectivas de mayor producción. La aplicación de los nuevos aranceles europeos al acero asiático se perfila como un factor decisivo para que la planta recupere la eficiencia y los “números negros” que la han caracterizado históricamente.




