Este centro, uno de los más recientes de la red gallega de polos de emprendimiento, gestionado por la Fundación Roberto Rivas y dependiente de la Xunta de Galicia, se ha convertido en un punto clave para la dinamización económica del rural ourensano. Su misión principal es ofrecer acompañamiento y asesoramiento a emprendedores que buscan consolidar sus ideas de negocio en entornos rurales, donde el desafío de emprender es aún mayor.
Desde su puesta en marcha, el polo de Baños de Molgas ha acogido más de cien proyectos, de los cuales unos 150 están actualmente en desarrollo. Su función no se limita a un apoyo técnico, sino que busca ser un soporte integral para los emprendedores. José Manuel Gómez, técnico del polo, subraya que el objetivo es fomentar el nacimiento de nuevas empresas y asegurar la supervivencia de las ya existentes.
“"Los polos de emprendimiento son la mejor puerta de entrada para emprender en el rural."
Uno de los casos de éxito que han emergido de este polo es Tribo Salvaxe, una cooperativa que integra una editorial de libros en gallego, un obrador de juguetes tradicionales y juegos de mesa de madera, y un obrador textil especializado en ropa con motivos literarios. Este proyecto ejemplifica cómo el asesoramiento adecuado puede transformar una idea inicial en una realidad empresarial viable y de valor para la comunidad.
Verónica Cecilia Ferreiro, también técnica del polo, destaca la importancia de evaluar la viabilidad de las ideas antes de buscar subvenciones o lanzarse al autoempleo. El centro ayuda a los emprendedores a determinar si sus propuestas tienen cabida en el mercado o si requieren una mayor maduración, evitando así que muchos proyectos queden solo en un borrador por falta de orientación.




