Este dato contrasta con la media española, donde el 45% de las empresas espera un escenario favorable, mientras que un 51% prevé estabilidad y solo un 4,4% anticipa un panorama negativo. El informe, basado en cerca de 400.000 entrevistas a equipos gestores, subraya un optimismo generalizado en el tejido empresarial, incluso en un contexto de incertidumbre económica global y tensiones geopolíticas.
Por sectores, las previsiones de crecimiento más elevadas se concentran en la hostelería (57%), los servicios a empresas (52%), la construcción (52%), las comunicaciones (51%), la sanidad (51%) y la energía (47%). En el otro extremo, el sector primario muestra una visión más moderada, con un 39% de empresas que esperan mejoras y un 10% que prevén un deterioro.
A nivel autonómico, la Comunitat Valenciana se sitúa entre las regiones con un mayor optimismo, con el mismo porcentaje del 52% que Murcia, Asturias y Navarra. Las comunidades con los niveles más altos de expectativas positivas son las Canarias (61%), Extremadura (60%) y las Islas Baleares (59%).
En contraposición, las previsiones de crecimiento son más reducidas en Melilla (21%), La Rioja (31%), Aragón (34%) y Cantabria (34%). Las mayores tasas de expectativas negativas se concentran en Ceuta (9,5%) y Castilla-La Mancha (6,5%), aunque en todas las comunidades el porcentaje de empresas que prevén una evolución positiva supera al de las que anticipan caídas.




