Esta iniciativa fue detallada por la conselleira durante su visita a O Porriño este martes, donde subrayó que estas acciones forman parte de un plan especial de control. Este plan complementa las inspecciones habituales llevadas a cabo por la Dirección Xeral da PAC e da Cadea Alimentaria.
Las medidas incluyen una revisión exhaustiva de "todos y cada uno de los contratos" suscritos por la industria, con el fin de asegurar el cumplimiento de las normativas vigentes. Además, se realizarán controles rigurosos sobre las cisternas que llegan del extranjero, verificando tanto la calidad de la leche como su precio para evitar situaciones de competencia desleal.
“"Estamos realizando esas inspecciones y a día de hoy tenemos 20 expedientes abiertos en los que se está trabajando para proteger al sector primario."
En caso de detectar irregularidades en la información o indicios de prácticas desleales, la Xunta informará a la Comisión Galega da Competencia o, si fuera necesario, a la Comisión Nacional de Competencia y de los Mercados. La conselleira también hizo hincapié en la obligatoriedad de que todos los envases de leche importada lleven la indicación 'UE', fundamental para garantizar la trazabilidad del producto y su origen.
Gómez resaltó la importancia de la implicación de la industria para el buen funcionamiento del sector. Concluyó que la mejor forma de fomentar la incorporación de nuevos profesionales a la actividad agraria y ganadera es asegurar un precio justo por su trabajo.




