Este crecimiento se enmarca en un inicio de año positivo para el turismo español, que creció un 2,1% en términos reales respecto al mismo periodo del año anterior. Este impulso se debe principalmente a la fuerte demanda extranjera, a pesar de la volatilidad operativa y la incertidumbre global.
Las expectativas para el segundo trimestre de 2026 son aún más optimistas para la Comunitat Valenciana, con una proyección de crecimiento del 7,8%. Esta cifra la sitúa como la tercera autonomía con mejores previsiones, solo superada por Castilla-La Mancha (+8,2%) y empatada con Extremadura (+7,8%), beneficiándose del llamado 'efecto refugio'.
En el ámbito urbano, València destacó con un crecimiento del 5,4% en los ingresos hoteleros, consolidándose como uno de los destinos con mayor proyección internacional. En cuanto a los destinos vacacionales peninsulares, la Costa de Valencia experimentó un notable aumento del 9,0%, mientras que la Costa Blanca creció un 4,3%, a pesar de encontrarse en temporada baja.
El informe también señala una reducción generalizada del 8,8% en la oferta de viviendas turísticas en las 25 principales ciudades españolas respecto a 2025. En este sentido, València y Alicante registraron caídas significativas del 14,8% y 18,3% respectivamente, sumando una reducción de más de 8.000 plazas. Esta tendencia refleja una mayor efectividad en los instrumentos de ordenación y control del alojamiento turístico.




