Durante las festividades de Semana Santa, los establecimientos hoteleros y apartamentos turísticos de Cataluña han alcanzado cifras de ocupación muy elevadas, superando el 80% en la mayoría de las zonas y llegando hasta el 90% o la plena ocupación en ciertos puntos. El buen tiempo generalizado y las condiciones óptimas de nieve han sido factores clave para esta alta demanda, especialmente en el ámbito metropolitano de Barcelona, Tarragona y Lleida.
Las estaciones de esquí también han contribuido significativamente a este éxito, con la venta de 95.000 forfaits. A pesar de este panorama positivo, el fuerte viento de tramontana afectó negativamente las reservas en pisos turísticos de Girona, aunque los campings y alojamientos rurales de la zona mantuvieron una alta satisfacción y ocupación.
Las vacaciones también estuvieron influenciadas por el conflicto en Oriente Medio, que, a pesar de tener un impacto
muy poco generalizado
en el sector, provocó una reducción en el gasto de los viajeros. Además, eventos deportivos como el MIC en la Costa Brava generaron un flujo importante de visitantes, llenando bares y restaurantes, pero también causando congestión en las carreteras y núcleos urbanos, superando las previsiones de las autoridades.




