Social Energy entra en concurso de acreedores, afectando a decenas de clientes

La empresa de instalaciones fotovoltaicas, Senerco Energy Services SL, ha solicitado voluntariamente el concurso de acreedores en Sevilla, dejando a numerosos consumidores con proyectos sin finalizar.

Imagen genérica de paneles solares en un tejado con un fondo urbano.
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Imagen genérica de paneles solares en un tejado con un fondo urbano.

La compañía de instalaciones fotovoltaicas Senerco Energy Services SL, operadora de la marca Social Energy, ha sido declarada en concurso voluntario de acreedores por un juzgado de Sevilla, dejando a decenas de clientes con pagos adelantados y proyectos sin completar.

El Juzgado de lo Mercantil número 1 de Sevilla ha formalizado la declaración de concurso voluntario de acreedores para Senerco Energy Services SL, la entidad detrás de Social Energy. Esta decisión, emitida el 20 de marzo de 2026 y notificada el 23 de marzo, surge en un contexto de múltiples reclamaciones por parte de clientes que abonaron sumas significativas por instalaciones fotovoltaicas que nunca se ejecutaron o quedaron inconclusas.
La propia compañía solicitó la insolvencia, reconociendo su incapacidad para afrontar sus obligaciones. Aunque la empresa mantendrá la gestión de sus operaciones, esta estará bajo la supervisión de un administrador concursal. El domicilio social de la sociedad se ha fijado en Alcalá de Guadaíra, identificado como el centro principal de sus intereses.

La entrada en concurso se produce tras meses en los que han salido a la luz reclamaciones públicas y procedimientos de consumo promovidos por clientes de Social Energy.

Las quejas de los consumidores, presentadas ante organismos de consumo y difundidas en plataformas públicas, detallan pagos de miles de euros por proyectos fotovoltaicos que no se materializaron. En algunos casos, los afectados han solicitado la devolución íntegra de las cantidades abonadas debido al incumplimiento contractual. Se han reportado retrasos prolongados, dificultades para obtener información y la ausencia de fechas claras para la finalización de las instalaciones.
Un ejemplo de estas disputas es un procedimiento ante la Junta Arbitral de Consumo de Andalucía, que emitió un laudo favorable a un cliente, obligando a la empresa a completar la instalación. A pesar de este panorama, el auto judicial no ha cuantificado la deuda total ni la masa concursal en esta fase inicial. Esta tarea recaerá en el administrador concursal, Summa Iuris, quien detallará la situación económica de la sociedad tras verificar los créditos presentados.