Estas bajas temperaturas, inusuales para la época, han afectado la floración y el brote de las plantas en un momento crítico de su ciclo vegetativo. Los daños se han concentrado en aproximadamente 1.200 hectáreas de cultivo, con las comarcas de la Vall d'Albaida, la Costera y la Ribera Alta siendo las más perjudicadas.
Los cultivos más afectados incluyen el caqui, los árboles frutales veraniegos como el albaricoquero, el melocotonero y el ciruelo, así como el almendro. Las noches del 28 al 30 de marzo fueron particularmente devastadoras, con temperaturas que condicionaron la futura cosecha.
Este tipo de adversidades meteorológicas, por desgracia cada vez más frecuentes fuera del calendario habitual, evidencian la necesidad de adaptar las políticas agrarias y los instrumentos de cobertura de riesgos dentro del actual sistema de seguros agrarios.
La Unió Llauradora ha subrayado que estos fenómenos meteorológicos están cubiertos por el actual sistema de seguros agrarios. Por ello, la organización solicitará a Agroseguro que agilice los peritajes de las parcelas afectadas para que los agricultores puedan recibir las indemnizaciones correspondientes con la máxima celeridad.
Además, la organización pedirá a la Generalitat Valenciana la concesión de ayudas directas para los afectados. Entre las medidas solicitadas se encuentran la condonación del IBI para las parcelas cultivadas y construcciones asociadas, una bonificación del 50% de las cuotas de la Seguridad Social para autónomos agrarios, con el aplazamiento del 50% restante durante doce meses, la reducción del índice de rendimiento neto en el IRPF y el establecimiento de líneas de crédito preferenciales.




